Rusia advirtió ayer de que responderá con medidas militares si EE.?UU. sigue adelante con su escudo antimisiles y lo despliega en Europa del Este. «Si frente a nuestras fronteras comienza el despliegue real del sistema estratégico de defensa antimisiles de Estados Unidos, nos veremos obligados a reaccionar con métodos militares y técnicos, y ya no diplomáticos», amenazó el Ministerio de Exteriores ruso.
La respuesta rusa se produjo horas después de que la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, y su homólogo checo, Karel Schwarzenberg, firmasen en Praga el acuerdo que permitirá a Washington instalar en territorio checo un radar, primer elemento del escudo antimisiles que Estados Unidos planea desplegar en Europa central entre el 2011 y el 2013 con el pretexto de protegerse de un ataque procedente de Irán.
Según Moscú, «no cabe duda» de que el acercamiento de elementos del arsenal estratégico norteamericano al territorio de Rusia «puede ser empleado para debilitar el potencial ruso de disuasión». «Está claro que en esta situación la parte rusa tomará medidas adecuadas para compensar las amenazas potenciales a su seguridad nacional», señala el comunicado.
La nota precisa que Rusia se verá obligada a tomar medidas de respuesta si los acuerdos entre Washington y Praga llegan a ser ratificados, a pesar de la fuerte oposición al escudo del Pentágono que existe, según los sondeos, entre la sociedad y el Parlamento checo.
Asimismo, reitera el rechazo de Moscú al sistema antimisiles al señalar que «es capaz de dinamitar la estabilidad y la seguridad no solo a escala europea, sino global».
El acuerdo entre Praga y Washington llega en un momento de incertidumbre sobre otro acuerdo similar entre EE.?UU. y Polonia, país donde el Pentágono pretende instalar la base que alojará una decena de misiles que serán utilizados ante un posible ataque balístico. Polonia estima insuficiente la asistencia militar que le ofrece a cambio EE.?UU. y, en este escenario, la vecina Lituania ya se ha ofrecido para estudiar una eventual propuesta de Washington en caso de que fracasen sus negociaciones con Varsovia. Rusia se ha enojado ante esta posibilidad.
Los planes de EE.?UU. sobre el escudo antimisiles en Europa forman parte de un programa más amplio de renovación de su arsenal estratégico. Rusia los rechaza porque estima que, en realidad, se dirigen contra su potencial militar. El Gobierno que lidera Vladimir Putin ha advertido de que apuntará con sus misiles nucleares a los países que alberguen las instalaciones.
«Deben entender que las instalaciones de defensa antimisiles son componentes del sistema estratégico de contención norteamericano y que tales elementos son, por definición, blancos» para las Fuerzas Armadas de Rusia, advirtió el politólogo cercano al Kremlin Viacheslav Níkonov.
En el acto de la firma del acuerdo en Praga, Condoleezza Rice adoptó una actitud abiertamente desafiante hacia Rusia. Declaró que la actitud de este país ante Georgia alimenta las tensiones en la región. «Dijimos que Georgia y Rusia deben evitar cualquier actitud provocadora, pero de hecho algunas de las cosas que hicieron los rusos en los últimos dos meses han alimentado la tensión», dijo la secretaria de Estado.
«Georgia es un Estado independiente y tiene que ser tratado como tal», añadió, destacando el compromiso que EE.?UU. mantiene con la integridad territorial del país euroasiático.