«Raúl saldrá reforzado de la Asamblea Nacional», auguran en los Comités de Defensa de la Revolución
21 feb 2008 . Actualizado a las 10:56 h.«Fidel puede renunciar al cargo de Comandante en jefe, pero no a la autoridad moral ni a los años de lucha». En medio del hermetismo informativo que impera en Cuba, apenas un par de resquicios entre las bases del régimen permiten confirmar que en la isla «todo sigue igual». Así se expresa Giovanni Barrueta, portavoz de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), la cantera del partido al que están adscritos todos los dirigentes cubanos.
Barrueta, que apunta a un futuro prometedor en el aparato castrista -el último secretario general del organismo, Otto Rivero, es ahora vicepresidente del Consejo de Ministros-, asegura que «todo el revuelo ha venido de la prensa internacional. La revolución no va a cambiar». El portavoz de la UJC resalta que, pese a su deseo de no presidir el Consejo de Estado, «Fidel seguirá en el Parlamento».
En cuanto al actual relevo, Barrueta destaca el «importantísimo» papel de Raúl Castro y asegura que, si la Asamblea Nacional le refrenda, el actual gobernante interino continuará con su programa «como hasta ahora». Descarta grandes reformas: «Las leyes cubanas responden al deseo de la sociedad y nuestra sociedad está satisfecha. Aquí no tiene importancia, por ejemplo, una ley que permita la venta de carros -una reforma ya prevista- porque no hay embotellamientos. En España sí y eso ocurre porque aquí estamos más organizados».
Tras la sorprendente reflexión, el representante del UJC afirma que las bases seguirán apoyando al régimen y al Partido Comunista que «es un partido fuerte, de acero».
La misma salud parecen mostrar los Comités Revolucionarios, la institución con más afiliados de Cuba (superan los ocho millones de miembros entre la población mayor de 14 años). José Manuel García Torres, su encargado de Relaciones Internacionales, sí reconoce que el anuncio de Fidel «nos impresionó, aunque es lo esperado». Sin embargo, califica la decisión de «sabia y en consecuencia con la entrega del comandante en jefe a la revolución».
García Torres destaca que «el pueblo está tranquilo y confiado» y que, «el único sobresalto es el que se percibe en el extranjero, fruto de la maquinación del Imperio». En cuanto al relevo, augura que «Raúl saldrá reforzado de la Asamblea Nacional. La lógica así lo indica porque en ella se formalizará el apoyo del pueblo a la revolución». No descarta, sin embargo, que Carlos Lage se haga con la dirección del Consejo de Ministros.
El portavoz de los Comités Revolucionarios afirma que el encargado de gobernar Cuba desde julio del 2006 «ha alcanzado su cargo por méritos propios» y «no es solo el hermano de Fidel, sino alguien que ha tenido un papel fundamental en la historia de nuestro país».
Petición de ayuda a Brasil
Precisamente, Raúl Castro habría solicitado recientemente la ayuda del gobierno brasileño, según destaca la prensa de aquel país. La Folha de Sao Paulo recoge en su información la teoría de que el mandatario cubano prefiere el apoyo de Luis Inácio Lula da Silva antes que la alianza con Hugo Chávez, el presidente venezolano.