«Somos un instrumento de los designios de Dios»

La Voz

INTERNACIONAL

01 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

El general Raúl Isaías Baduel, ministro de Defensa de Venezuela hasta el pasado 18 de julio, fue el militar que dirigió la restitución de Hugo Chávez en la presidencia de la República tras el carmonazo de abril del 2002. Desde hace un mes se ha convertido en la principal pesadilla del líder de la revolución bolivariana. El pasado día 5, ya sin uniforme, hizo pública su oposición al proyecto de reforma calificándolo de «golpe de Estado constitucional». Sabe que Chávez, su compadre, no se lo perdonará jamás.

-Lo que todo el mundo se pregunta es si el general Baduel está solo o acompañado en esta aventura.

-Estoy con Dios, con mi familia y con mis amigos. Si bien es cierto que mi posición coincide con la de amplios sectores de la sociedad venezolana, que ven que está en peligro el futuro de nuestro país, el de nuestros hijos y de los hijos de nuestros hijos, no he pretendido erigirme como portavoz de ningún sector. Siempre he recalcado que obedece a una posición personalísima de Raúl Baduel. Tampoco he pretendido en ningún momento erigirme como vocero de las Fuerzas Armadas.

-En su despedida como ministro ya marcó distancias con Chávez.

-Sí, ante la convocatoria que hizo el presidente de construir un nuevo modelo teórico político para nuestro país dije que ese modelo debería tener como característica distintiva el ser profundamente democrático. Una democracia con división de poderes, con contrapesos y que se apartara de la ortodoxia marxista.

-¿Está dispuesto a dar el salto a la arena política y darle la batalla a Chávez en las urnas?

-En estos momentos nuestros esfuerzos deben centrarse en evitar que esta reforma fraudulenta se materialice. Pero también digo que en este nuevo ciclo de mi vida no descarto de plano mi incursión en el ámbito de la política. Por mis convicciones de fe cristiana y católica pretendo ser útil y para ello le pido a Dios que me dote de humildad, de paciencia y de sabiduría. Sin ánimos mesiánicos, siempre tengo presente que somos un instrumento de los designios de Dios.

-Nada más posicionarse contra la reforma le retiraron la escolta. ¿Teme por su integridad física?

-No quiero hacer alarde de valiente ni de mártir, pero en un acto público en el Poliedro de Caracas, en presencia del señor presidente, fui sometido a un juicio sumarísimo. Se coreaban consignas tales como «Baduel, traidor, te sale paredón». Esto no deja de provocarle a uno cierta inquietud porque puede aparecer un exaltado que quiera ejecutar ese juicio sumarísimo.

-Después del domingo, ¿qué?

-Tengo el convencimiento de que independientemente del resultado, se abrirá una nueva dinámica política favorable a todos, porque las cosas no suceden por casualidad. Pero no puedo dejar de ver con inquietud que se puede desencadenar un proceso de violencia en nuestro país.