Los muertos en el atentado del martes en Afganistán ascienden a 75, de los que 59 son menores
INTERNACIONAL
Cincuenta y nueve niños y cinco profesores murieron en el atentado suicida perpetrado en Afganistán el martes, en el que también perecieron seis parlamentarios y cinco de sus guardaespaldas.
Con estas nuevas cifras definitivas, el número de fallecidos en este atentado, perpetrado en Pul-i-Jumri, 150 kilómetros al norte de Kabul, llega a 75, lo que lo convierte en el ataque más cruento ocurrido en suelo afgano. Los niños fallecidos habían acudido a recibir a una delegación de políticos que visitaban una refinería de azúcar.
El ministro de Educación, Hanif Atmar, indicó que tras esta explosión queda prohibido que haya grupos de menores que se reúnan para recibir a visitantes. «Los alumnos ya tenían prohibido asistir a este tipo de ceremonias, pero después de este ataque, el ministro ha ordenado que ningún estudiante participe en estos eventos», explicó un portavoz.