El Consejo de Seguridad de la ONU decidió ayer de forma unánime extender por un año más, hasta el 31 de agosto del 2008, el mandato de la Fuerza Interina de las Naciones Unidas en el Líbano (Finul) para velar por la paz en el sur del país. De paso, rindieron tributo a los seis cascos azules -tres españoles y tres colombianos-que murieron el pasado 24 de junio en un atentado.
La resolución destaca el crucial papel de la Finul para hacer cumplir el alto el fuego alcanzado tras la guerra de 32 días que enfrentó a Israel y a las milicias Hezbolá el pasado verano. La extensión del mandato fue solicitada por el Gobierno libanés y recomendada por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.
El documento aprobado llama a todas las partes a respetar el cese de hostilidades y expresa la preocupación del Consejo por las noticias sobre que grupos y milicias se están volviendo a armar en la zona. La Finul está formada por 13.600 efectivos (además de 15.000 libaneses) y tiene como uno de sus principales objetivos vigilar la llamada Línea Azul, la frontera delimitada en el 2000 por la ONU entre Líbano e Israel.
Representación gallega
España está representada en esta misión por la Brilat, integrada por 1.100 soldados, de los cuáles 250 son gallegos.
Tras la votación, Israel volvió a acusar a Irán y Siria de hacer llegar armas a Hezbolá a través de la frontera siria, violando así el embargo decretado en anteriores resoluciones.