El Cuarteto encarga a Blair la paz en Oriente Medio al cesar de «premier»

i.a. / corresponsal | londres

INTERNACIONAL

El nuevo jefe de Gobierno pretende devolver la confianza en el Ejecutivo

27 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Tras una década de blairismo, el Reino Unido estrenó ayer primer ministro, el ex responsable de Finanzas durante una década, Gordon Brown. En contra de lo que todo el mundo presumía, que se iba a tratar de un continuismo de la política de Tony Blair, Brown confirmó ayer con una sola frase cuáles son sus prioridades: «Vamos a comenzar el cambio». En otras palabras, devolver la confianza en la política al electorado británico. Blair se despidió de Downing Street para ocupar el cargo de emisario del Cuarteto para Oriente Medio. Durante once minutos el Reino Unido estuvo sin primer ministro. En concreto entre las 13.40 de la tarde, una hora más en España, cuando Blair junto con su esposa abandonaron Buckingham Palace tras presentar su dimisión a la reina de Inglaterra, y las 13.51, hora en la que Brown y su esposa Sarah se reunieron con la soberana y ésta le pidió la formación de un nuevo Gabinete. Brown no tardó mucho en ponerse manos a la obra. Cincuenta minutos más tarde entraba en el Número 10 sonriente y saludando a los allí congregados, con la función de establecer su primer Gobierno. Es la primera vez en 17 años que un primer ministro accede al cargo sin haber ganado unas elecciones generales, y el undécimo jefe de Gobierno de Isabel II. Nuevas prioridades En la puerta del Número 10, Brown lanzó sus primeras palabras como premier. «Prometo dar lo máximo y ahora vamos a comenzar el cambio». Y agregó: «Este va a ser un nuevo Gobierno con nuevas prioridades, y se me ha ofrecido el gran privilegio de servir a mi país». Brown abundó en su intención de separarse de la posible etiqueta de político continuista de Blair señalando que «he escuchado la necesidad de un cambio, cambio en la sanidad, en la educación, en la vivienda, en devolver la confianza en el Gobierno, en proteger y extender el modelo de vida británico». Sólo dos horas antes, Blair, tras tres victorias electorales consecutivas, acompañado por su esposa Cherie y sus hijos Euan, Nicky, Kathryn y Leo, posó ante los medios de comunicación en la que sería su última aparición como premier. Blair se saltó el protocolo, se acercó a los informadores y les dijo: «Os voy a echar de menos». No por mucho tiempo, ya que su nombramiento por el Cuarteto ?Unión Europea, Rusia, Estados Unidos y la Organización de Naciones Unidas? como enviado de paz para el Oriente Medio le obligó a dejar su escaño en el Parlamento y a seguir en la prensa.