Evacuada la Embajada de España en el Congo tras ser atacada con un obús

La Voz EFE | KINSHASA

INTERNACIONAL

Los funcionarios fueron sacados del edificio por los «cascos azules» en medio de disparos El centenar de españoles que residen en Kinshasa están fuera de peligro

22 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

La Embajada de España en Kinshasa fue ayer evacuada tras ser alcanzada por un proyectil de obús, que no causó heridos entre el personal diplomático. El embajador español en la República Democrática del Congo (RDC), Miguel Fernández Palacios, y el resto de funcionarios fueron evacuados en tanquetas por militares uruguayos de la misión de la ONU en ese país en medio de disparos. El centenar de españoles que reside en Kinshasa se encuentra a salvo, según fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores español. El ataque contra la delegación diplomático tuvo lugar en medio de los enfrentamientos desatados ayer entre soldados del Gobierno y la guardia del ex vicepresidente Jean-Pierre Bemba, rompiendo los dos meses de calma. El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, se puso en contacto con el embajador español, quien le informó del ataque y de la situación tanto de los funcionarios como de la colonia española, compuesta, en su mayoría, por misioneros religiosos. La delegación diplomática en Kinshasa está formada por alrededor de una veintena de personas. El personal de la Embajada fue trasladado a un edificio de la ONU, donde se encuentra «fuera de peligro», según Exteriores. Los enfrentamientos, que comenzaron cerca del mediodía en las cercanías de la residencia de Bemba, son los más graves desde que Joseph Kabila asumiera la Presidencia del país el pasado 6 de diciembre. Kabila derrotó a Bemba, un antiguo líder rebelde congoleño, en las elecciones presidenciales del 29 de octubre pasado, lo que le permitió renovar el poder que tenía de facto desde el 26 de enero del 2001. Esa elección fue la primera votación libre y plural que se registraba en la RDC (ex Zaire) en más de 40 años, tras su independencia de Bélgica en 1960. Bemba, convertido ahora en un próspero empresario, conserva bajo su mando a miles de hombres armados, que se han negado a dejar las armas e integrarse a las fuerzas regulares. El Gobierno de Kinshasa estaba presionando en los últimos días a Bemba para que redujera el tamaño de su ejército privado, pero sus guardas no quieren dejar las armas porque temen que, si lo hacen, quedarán expuestos a ataques de grupos rivales. La ONU mantiene en el Congo un contingente de unos 17.000 efectivos, el mayor del todo el mundo, cuya labor es garantizar el proceso político abierto tras los acuerdos de paz firmados en el 2003 que terminaron una guerra civil abierta en 1998. España tuvo desplegado en este país 130 militares, que regresaron a mediados del pasado diciembre tras cumplir su misión de reforzar la seguridad ante la cita electoral.