El Parlamento palestino aprueba el nuevo Gobierno de unidad nacional

Adel Zaanoun GAZA

INTERNACIONAL

MAHMUD HAMS

El presidente rechaza toda violencia y el primer ministro defiende el derecho a la resistencia Intentan convencer a la comunidad internacional para que levante el embargo económico

17 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

El Parlamento palestino aprobó ayer un histórico Gobierno de unidad que integra al movimiento islamista radical Hamás y al partido Al Fatah del presidente Mahmud Abas, en un intento por poner fin al boicot internacional tras un año de sangrientas luchas entre ambas agrupaciones. Los ministros ya juraron ayer sus cargos. No obstante, parece improbable que el Gobierno de unidad pueda satisfacer las condiciones de la comunidad internacional para restablecerle la ayuda financiera interrumpida hace un año, ya que el primer ministro de Hamás, Ismail Haniya, ha proclamado de manera desafiante el derecho de los palestinos a resistir a Israel. El Estado judío se negó inmediatamente a mantener contactos con el nuevo Ejecutivo, y reiteró que éste no cumple con ninguna de las tres condiciones impuestas por el Cuarteto para aceptarlo: que renuncie a la violencia, que reconozca a Israel y que cumpla con los acuerdos israelopalestinos aprobados. Israel pidió a los mediadores del Cuarteto -Estados Unidos, Unión Europea, ONU y Rusia- mantener congelada la ayuda a la Autoridad Palestina, decisión adoptada tras la victoria legislativa de Hamás. Abas empezó su discurso apelando al «mundo a levantar el embargo». Señaló que «este matrimonio de unidad nacional ha recibido una bienvenida árabe e internacional que esperamos se transforme en medidas políticas para acabar con el sitio». Haniya fue a la vez duro y conciliador en su discurso ante el Parlamento, que fue seguido por la aprobación de la coalición entre Hamás y Al Fatah por 83 votos contra tres, un logro histórico tras meses de desencuentros políticos y mortíferas peleas callejeras. Cuarenta y un legisladores están en cárceles israelíes, otros cuatro estuvieron ausentes en la votación y Haniya no votó. El primer ministro islamista intentó despejar las preocupaciones de Occidente al reclamar un Estado palestino en tierras que Israel ocupó en 1967. Dijo que respetará los acuerdos de paz firmados con la Organización por la Liberación de Palestina (OLP) y prometió trabajar para garantizar la liberación del soldado israelí Gilad Shalit. Afirmó que su Gobierno buscará ampliar la tregua con Israel en la franja de Gaza y que dejará las negociaciones de paz a cargo de Abas. Pero también insistió en el derecho de los palestinos a resistir, rechazando así una condición clave del Cuarteto y contradiciendo a Abas, que minutos antes había rechazado «todas las formas de violencia». «La resistencia a la ocupación en todas sus formas es un derecho legítimo», dijo Haniya a legisladores reunidos en Gaza y en Ramala, donde algunos se vieron obligados a seguir la sesión por videoconferencia a raíz de las prohibiciones de viaje impuestas por Israel. Los discursos discordantes de ambos líderes, rivales durante mucho tiempo, subrayan las cruciales diferencias que aún deben superar. Este es el undécimo Gobierno palestino desde la creación de la Autoridad Nacional Palestina en 1994. Hamás controlará doce de las 25 carteras y Al Fatah ostentará seis. El resto son independientes o de otros partidos.