El juez rechaza poner en libertad a la española presa en Nueva Jersey

Óscar Santamaría CORRESPONSAL | NUEVA YORK

INTERNACIONAL

ÁLEX VROS

Carrascosa tiene un conflicto con su ex marido norteamericano por la custodia de su hija Tendrá que permanecer en la cárcel hasta que se celebre el juicio el próximo día 28

08 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

La abogada valenciana María José Carrascosa, encarcelada desde noviembre por un conflicto con su ex marido norteamericano acerca de la custodia de la hija de ambos, seguirá en prisión. Así lo dictaminó ayer el juez federal de Nueva Jersey, Dickinson R. Debevoise, al desestimar dos recursos presentados por sus abogados, en los que argumentaron que su detención es ilegal y que su estado de salud se había deteriorado seriamente desde su encarcelamiento, el pasado 21 de noviembre. El origen del caso se remonta a enero del 2004, cuando la española, de 41 años, salió de Estados Unidos con su hija Victoria, de seis, pese a que el acuerdo de separación con su marido, el estadounidense Peter Innes, establecía que necesitaba su consentimiento por escrito al ser una menor de edad. María José logró que la Audiencia Provincial de Valencia determinase que su marcha de EE.?UU. con su hija no había sido ilegal, pero su ex marido inició un procedimiento en Nueva Jersey y un juez le impuso a la mujer el arresto permanente hasta que entregara a la niña a su ex cónyuge. Ahora, la española -que estuvo presente en la vista de ayer encadenada de pies y manos, como es habitual, y con aspecto demacrado- tendrá que permanecer en la prisión de Bergen hasta el juicio previsto para el próximo 28 de febrero. Según sus abogados en España, será entonces cuando la corte federal de Nueva Jersey resuelva la apelación que Carrascosa presentó contra la orden que le obliga a devolver a la niña. En caso de ganar ese juicio, los cargos de secuestro y desacato quedarían sin efecto y, en principio, la mujer ya no tendría que enfrentarse el próximo 5 de marzo a los cargos criminales de los que se le acusa. De no ser así, podría enfrentarse a 40 años de cárcel sólo por acatar las sentencias españolas que le otorgan la custodia de su hija. Los letrados defienden que en este asunto hay un conflicto de jurisdicciones y que la justicia americana ignora el Tratado de La Haya, que establece que los litigios de custodia se deben resolver en el país donde se encuentra el menor en ese momento.