David Hicks, que fue capturado en Afganistán, lleva preso seis años Pasa en la celda 22 horas al día y sólo ha visto el sol tres veces desde diciembre
30 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.El fiscal general de Australia, Philip Ruddock, ha pedido a Estados Unidos información sobre las supuestas condiciones inhumanas que sufre el talibán australiano preso en Guantánamo David Hicks. Ruddock aseguró haber tomado esta decisión después de que el abogado de Hicks, David McLeod, que compareció ante la prensa tras visitar a su cliente, dijera que su detención en el Campo Six de Guantánamo es «como estar en un campo de concentración nazi». El letrado indicó que Hicks pasa encerrado en su celda 22 horas al día, que sólo ha visto el sol tres veces desde diciembre y que no tiene acceso a cosas básicas, como un cepillo de dientes o papel higiénico. El padre del preso, Terry Hicks, manifestó que su hijo «no está bien cuidado y no soporta la situación después de casi seis años». El fiscal general indicó que, según la información que tiene, Hicks puede salir a hacer ejercicio, y que si se encuentra solo en una celda «es para asegurarse de que está detenido en condiciones humanas y que no tenga que compartir habitación». Hicks, que se encuentra a la espera de recibir una acusación formal de la justicia estadounidense, fue capturado en el 2001 en Afganistán, donde se había convertido al islamismo y supuestamente luchó con los talibanes contra las fuerzas lideradas por EE.UU. que invadieron el país ese año. Washington lo acusó de conspiración en crímenes de guerra, intento de asesinato y ayuda al enemigo, pero tuvo que retirar los cargos después de que el Tribunal Supremo estadounidense declarara ilegal el juicio, celebrado por una comisión militar de EE.UU. Por otra parte, Amnistía Internacional (AI) acusó ayer al Gobierno suizo de tener una «doble moral» respecto a Guantánamo. La Fiscalía helvética envió a las autoridades estadounidenses una lista de nombres y fotografías de ciudadanos suizos sospechosos de pertenecer a bandas terroristas para que se las mostraran a los detenidos en el campo y que éstos los identificaran. «Equivale a legitimar la existencia de esa prisión, lo cual es inadmisible», dijo la portavoz de AI en Suiza, Manon Schick. Recordó que las autoridades suizas «han pedido en reiteradas ocasiones el cierre de Guantánamo porque no respeta la Convención de Ginebra». «Falta por saber si esas informaciones se han utilizado como parte de alguna investigación o proceso penal en marcha, y eso sería ilegal», afirmó Schick.