Lula explota su pasado obrero en el cierre de la campaña electoral

Robert Mur ENVIADO ESPECIAL | SÃO PAULO

INTERNACIONAL

BRUNO DOMINGOS

Optó por un mitin en su feudo histórico y no asistió al debate televisivo Los otros candidatos le dirigieron todo tipo de críticas por no compartir con ellos un plató

29 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, optó la noche del jueves por darse un baño de masas en su feudo histórico, aunque ello le costara las críticas de los otros candidatos, a quienes dejó plantados al no acudir a un debate televisivo. De hecho, Lula no ha ido a ninguno durante la campaña, lo que le ha sido muy reprochado. Pero dejó entrever que asistiría al de Globo TV y que enviaría un vídeo al mitin final del Partido de los Trabajadores (PT). En la plaza de São Bernardo do Campo, a 50 kilómetros de São Paulo, miles de personas con banderas rojas del PT estaban resignadas a no ver a su líder. Cuando el presentador del acto anunció la presencia de Lula, el recinto se vino abajo. «No podía dejar de venir por nada del mundo, porque el reencuentro con los compañeros vale más que muchas cosas», dijo el mandatario, antes de rememorar sus años de sindicalista en esa zona industrial. Los contrincantes A la misma hora, en el estudio de Globo TV en Río de Janeiro, los tres principales contrincantes de Lula lo llamaban de todo por no querer debatir con ellos. La marxista Heloísa Helena Lima, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), habló de «cobardía política». El líder del Partido Democrático Laborista (PDT), Cristovam Buarque, dijo que el presidente «deberá ser sustituido» si se confirman sus vinculaciones con los escándalos de corrupción. Por su parte, Gerardo Alckmin, del Partido Socialdemócrata (PSDB) -con opciones de pasar a una segunda vuelta con Lula-, indicó que la ausencia del mandatario era una «falta de respeto» a los electores y que reflejaba su «visión autoritaria». Mientras, en São Bernardo, Lula señalaba a personas entre el público y las reconocía como ex compañeros de la fábrica y de su época sindical. Con tono tranquilo, recorría el escenario micrófono en mano, sin papeles, combinando anécdotas del pasado con sus logros de Gobierno. «Hemos reducido la pobreza un 19,3%», dijo antes de explicar cómo un compañero le espetó una vez que nunca había comido un filete. «Quiero seguir trabajando para que los pobres puedan comer bisté cada día», soltó provocando aplausos. «Lula de novo com a força do povo» ha sido el eslogan del PT. Los candidatos no pueden hacer declaraciones durante los dos días de reflexión, pero pueden dejarse querer, y eso es lo que hizo ayer Lula cuando siguió explotando su pasado como obrero y acudió a saludar a los trabajadores de la Mercedes Benz y de la Ford, en el mismo cinturón rojo de São Paulo.