Las encuestas pronostican una de las elecciones más disputadas La lucha contra el paro y la bajada de los impuestos han centrado la campaña
16 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Aunque los socialdemócratas volviesen a ganar hoy en las elecciones más disputadas de la historia reciente de Suecia, el primer ministro Göran Persson podría escenificar una gran paradoja: revalidar el cargo cuatro años más, pero desempeñarlo sólo durante unos meses. «Si pierde, cesará, y si gana, también. Éste es definitivamente el último viaje de Persson», asegura el periodista Olle Svenning. El primer ministro se agarra así al freno de mano de este «último viaje» antes de bajarse en marcha, empujado por la coalición de derechas liderada por Fredrik Reinfeldt, del Partido Moderado, que aspira a poner fin a más de una década de gobiernos socialistas. La necesidad ha obligado a los partidos políticos suecos a alinearse en dos bloques: el de la izquierda, con los socialdemócratas, el Partido de la Izquierda y Los Verdes; y el de la derecha, formada por los moderados, los cristianodemócratas, el Partido del Centro y el Partido del Pueblo. Estas dos alternativas sólo están separadas por unas décimas, según las encuestas, que pronostican unos resultados ajustadísimos. Por eso, los principales candidatos están preocupados por los votos que puedan arrastrar los partidos minoritarios, sobre todo Iniciativa Feminista, apoyado en las calles por la actriz Jane Fonda, y el exótico Partido Pirata, que exige el derecho a descargar gratis películas o música de Internet. Persson ha centrado la campaña en la lucha contra el paro, cuyos índices tienden a descender, aunque de momento se mantienen sobre el 5%, una cifra demasiado alta para el alabado Estado del bienestar sueco. «El desarrollo del país está de nuestra parte. La economía y el pleno empleo están tan consolidados que nuestra credibilidad se verá reforzada durante la campaña electoral», llegó a asegurar Persson al diario Svenska Dagbladet. Mientras, Reinfeldt promete que bajará los impuestos, endurecerá las penas para aquéllos que no respeten la ley y censura la política laboral de los socialistas: «Somos el segundo país con más paro juvenil de Europa occidental, sólo Italia nos supera». A pesar de que Suecia se ha caracterizado por un cierto euroescepticismo entre sus ciudadanos (el 56,1% votaron en contra del euro en el 2003), ambos bloques políticos están de acuerdo en mantener las bases de la Unión Europea y apuestan incluso por ampliar el número de países miembros. Tanto equilibrio en las encuestas ha obligado a hilar fino en la campaña. El penúltimo episodio, y el más escandaloso, lo protagonizó el liberal Lars Leijonborg, líder del Partido del Pueblo, integrado en el bloque de la derecha. Leijonborg admitió que algunos compañeros de su partido habían espiado el sistema informático de los socialdemócratas, lo que obligó a la fiscalía a actuar.