JAPÓN
15 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El primer ministro nipón, Junichiro Koizumi, lanzó ayer su último desafío antes de dejar el poder, con su visita a Yasukuni, santuario del ultranacionalismo militarista. La visita del primer ministro nipón coincidió con el día en el que se conmemora la caída del Japón imperial en 1945, tras su derrota en la Segunda Guerra Mundial. China y Corea han condenado la visita de Koizumi. Tanto Pekín como Seúl consideran que Yasukuni es un símbolo de las brutalidades cometidas por Japón en los países asiáticos que ocupó antes del conflicto bélico mundial. | efe