La ONU exige a EE.UU. que cierre todos sus centros de detención secretos
INTERNACIONAL
Rechaza el concepto de «guerra contra el terrorismo» porque no tiene valor jurídico Washington califica de injusto el informe del Comité de Derechos Humanos
28 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El Comité de la ONU para los Derechos Humanos llamó ayer a Estados Unidos a cerrar todos los centros de detención secretos y rechazó su concepto de «guerra contra el terrorismo», afirmando que no tiene valor jurídico. En un informe difundido en Ginebra, este comité, integrado por 18 juristas independientes, expresó su preocupación por los métodos antiterroristas utilizados por Estados Unidos fuera de sus fronteras, en especial en Afganistán, Irak y Guantánamo, y en todos los lugares de detención secretos. Las informaciones sobre esos centros son «creíbles e irrefutables», replicó el comité a los desmentidos de la delegación estadounidense. Estados Unidos «debe inmediatamente suprimir todas las instalaciones de detención secretas [...], garantizar un acceso rápido de la Cruz Roja a todo detenido en relación con un conflicto armado, el derecho a un juicio justo, y a no ser extraditado a un país donde se corre el riesgo de ser sometido a torturas», insiste el informe. Este grupo, encargado de examinar el cumplimiento del pacto sobre los derechos civiles y políticos de cada uno de los 156 Estados firmantes, estudió el informe de EE.UU., presentado con siete años de retraso. Guantánamo El comité insta a Washington a garantizar que los presos de Guantánamo puedan acudir a un tribunal para que determine sin demora la legalidad de su confinamiento, o sean liberados. Los expertos rechazaron el argumento norteamericano de que las disposiciones del pacto no se aplicarán fuera de un Estado miembro. Durante su audiencia del día 17, la delegación estadounidense afirmó que los temas relativos a la lucha antiterrorista estaban «fuera de los límites del tratado». «Es injusto ir más allá del campo de aplicación de ese tratado y pretender darle alcance extraterritorial», sostuvo el secretario de Estado adjunto para Organizaciones Internacionales de EE.UU., Mark Lagon. El comité estimó por el contrario que Estados Unidos debe «revisar su enfoque y su interpretación» del pacto. Uno se puede «interrogar sobre el motivo por el cual insisten tanto en que el pacto no se aplique fuera de su territorio», observó la presidenta del comité, la jurista francesa Christine Chanet. «Esta posición jurídica tiene, sin embargo, grandes ventajas», agregó irónicamente. Los expertos rechazaron el concepto de «guerra contra el terrorismo». Según la Convención de Ginebra, un Estado puede retener a un prisionero de guerra hasta el final del conflicto. Pero «la guerra contra el terrorismo es completamente semántica, no tiene valor jurídico», destacó Chanet. Si se toma al pie de la letra, esta expresión significa que «la gente puede ser detenida eternamente», denunció Sean Shearer, un miembro australiano del comité. «Todo se une, todo concuerda», dijo Chanet. Los norteamericanos «están muy aislados en su interpretación del Derecho internacional. Incluso tienen una concepción del Derecho interno que no es la de su Tribunal Supremo», agregó. La Embajada norteamericana en Suiza dijo estar «muy decepcionada» por el informe, y acusó al comité de ser más severo con EE.UU. que con Corea del Norte.