Detienen al capo máximo de la Cosa Nostra, prófugo desde hace 43 años
INTERNACIONAL
El arresto fue posible tras interceptar los «pizzini», papelitos que usan para comunicarse La policía asegura que no ha utilizado ni confidentes ni soplos, sólo la paciencia
11 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Tras más de cuarenta años fugitivo, ayer en Sicilia (Italia) agentes especiales de la policía de Palermo consiguieron detener a Bernardo Provenzano, capo de la Mafia. Escondido de la Justicia desde 1963, era el delincuente más buscado de Italia tras haber sido condenado a cadena perpetua por planear los asesinatos de los dos jueces símbolos de la lucha contra la mafia, Giovanni Falcone y Paolo Borsellino. La detención de Provenzano tuvo lugar en una casa de campo a tan solo dos kilómetros de su pueblo de Corleone. Allí estaba desarmado, vestido con una camiseta y unos pantalones vaqueros. En los bolsillos los investigadores encontraron algunos de los pizzini , papelitos con notas con los que se comunicaba por escrito con sus hombres y con su familia ya que desconfiaba de los teléfonos. En la vivienda, el jefe mafioso estaba protegido por sus lugartenientes y varios parientes cercanos. Tras haber dado sus datos personales, Provenzano fue trasladado desde Corleone a Palermo en un helicóptero. A su llegada a la comisaría, escoltado por agentes con pasamontañas, lo esperaba una multitud curiosa entre la que se han escuchado gritos de «bastardo» y «disonore» (deshonor). Los pizzini El capo ha sido traicionado precisamente de los billetes que usaba para comunicarse, los pizzini . Interceptando una serie de ellos dirigidos a su esposa, que vive en Corleone, se ha podido llegar hasta él. Además la policía ha seguidos dos paquetes de ropa que la familia le enviaba y que a través de una cadena de «correos», llegaron hasta la casa de campo sin volver a salir de ella, lo que demostraba que habían sido recibidos por el destinatario. La policía no ha usado ni confidentes ni soplos, sólo la paciencia en un «territorio en el que es más fácil encontrar un enemigo que un amigo», según contó Giuseppe Pignatone, uno de los fiscales de Palermo. Los agentes estuvieron a punto de «cazarlo» en dos ocasiones anteriores: a finales de los 90, cuando fue detenido en un control de carreteras, pero le dejaron marchar al no reconocerlo, y en 2001, tras localizar su escondite en Sicilia, del que escapó unos minutos antes. La expectación que ha levantado no solo en Sicilia sino en toda Italia la detención de Bernardo Provenzano tiene mucho que ver con el misterio que rodea su imagen. En los últimos meses, tras la realización de una retrato robot se ha podido «imaginar» como sería el boss . Todos ansiaban poder comprobar si se «parecía» o no a las fotos policiales: delgado, con una corta barba blanca y con gafas ,aunque más bajito de los que se pensaba- Provenzano es «idéntico» a la foto robot. La noticia fue acogida con gran satisfacción por el ministro del Interior, Giuseppe Pisanu, quien declaró que «Sin Provenzano la Cosa Nostra ha sufrido una innegable decapitación». El fiscal nacional antimafia, el siciliano Pietro Grasso descartó que el capo tenga intención de colaborar con la Justicia.