Morales promete en su toma de posesión sacar a los bolivianos de la pobreza
INTERNACIONAL
El nuevo presidente, con lágrimas en los ojos, pidió un minuto de silencio por los líderes caídos El dirigente aymara vistió un traje con motivos indígenas y sin corbata
22 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.El socialista Juan Evo Morales Aima, de 46 años, fue investido ayer como el 65 presidente de Bolivia en un acto solemne celebrado en el Congreso de la Nación, en La Paz. Con el puño izquierdo en alto y la mano derecha en el corazón, Morales dijo «sí juro» ante el vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, quien minutos antes había asumido su cargo. Entre los gritos de «Evo, Evo, Evo», el primer presidente indio de Bolivia recibió los símbolos patrios, la banda y medallas presidenciales antes de que el himno de Bolivia sonara en el Palacio Legislativo. Inmediatamente después, Morales tomó la palabra y pidió un minuto de silencio en recuerdo de los distintos líderes caídos en la historia, mencionó a Manco Inca, Tupak Katari, Ernesto Che Guevara, Luis Espinal y «otros muchos». Visiblemente emocionado y con lágrimas en los ojos, también incluyó en este homenaje a «los miles de cocaleros muertos de la región central del Chapare, por los ciudadanos de la ciudad de El Alto, por los mineros y los millones de seres humanos caídos en toda América». El Legislativo rompió en un gran aplauso y posteriormente comenzó a escucharse música del barroco colonial, pero en esta ocasión acompañada por cantos en lengua quechua. El flamante presidente dijo, en un discurso después de su juramento ante el Congreso, que tras cinco siglos de lucha y resistencia los indígenas llegan al poder y prometió gobernar para cambiar la historia y acabar con la pobreza que castiga a la mayoría de los bolivianos. El presidente saliente, Eduardo Rodríguez, destacó en su discurso los acercamientos con su par chileno, Ricardo Lagos, con el propósito de solucionar antiguas diferencias, en alusión a la salida al mar de Bolivia. El sucesor de Rodríguez llegó ataviado de un traje ornado con un motivo indígena en alpaca en vez de la corbata, un tema sensible para los indígenas que esperaban ver en ello una señal sobre un futuro Gobierno en favor de los desposeídos. Morales llega al Palacio Quemado con un 74% de popularidad, sin precedentes en un presidente designado en elecciones populares en Bolivia, las cuales ganó con un aplastante 54% el pasado 18 de diciembre. La investidura de Morales se celebró en presencia de 10 jefes de Estado de América Latina; uno de Europa; el heredero de la corona española, Felipe de Borbón; el subsecretario de Asuntos Latinoamericanos de EE.UU., Thomas Shannon, y delegaciones de medio centenar de países y organismos.