Una nueva ley permitirá a Putin controlar el poder judicial de Rusia

Ignacio Ortega MOSCÚ

INTERNACIONAL

El presidente designará a más de la mitad de los jueces del Tribunal Supremo La medida se enmarca en la reforma política anunciada tras la toma de rehenes en Beslán

02 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El presidente ruso, Vladímir Putin, destapó de nuevo la caja de los truenos tras arrogarse el derecho a designar más de la mitad de los jueces del Tribunal Supremo, decisión que le garantiza un férreo control del poder judicial. Esta medida forma parte del plan de fortalecimiento del Estado lanzado por Putin a raíz de la toma de rehenes en Beslán, tras los que el dirigente centró sus ataques en la corrupción latente entre los jueces y las fuerzas de seguridad. «La iniciativa es estúpida. Es evidente que pretende limitar la independencia de los jueces y de los tribunales», señaló Yuri Sidorenko, presidente del independiente Consejo de Jueces de la Federación Rusa . El Consejo de la Federación Rusa o Cámara alta del Parlamento aprobó por 175 votos a favor y dos en contra un proyecto de ley que permitirá a Putin el control sobre el Colegio de Cualificación Supremo, órgano que selecciona y destituye a los jueces del Supremo. De esta forma, el presidente ruso podrá designar en el futuro a once miembros de los 21 que componen este organismo, mientras el resto serán seleccionados por el presidente de la cámara alta, Serguéi Mirónov, un aliado del Kremlin. Además de la prerrogativa de su designación, Putin podrá despedir a los jueces del Supremo y otros tribunales federales. «Estas medidas aumentarán la eficacia del sistema judicial», subrayó Mirónov, que vinculó la iniciativa con la corrupción en la judicatura rusa. Control La iniciativa aún está a expensas de ser aprobada por la Duma (Cámara baja), actualmente controlada por el partido oficialista Rusia Unida, que estudiará la propuesta antes de final de año. Con esta medida, Putin se asegura el control de los principales instituciones judiciales rusas. En la actualidad, el presidente ruso ya es el encargado de designar a los miembros del Tribunal Constitucional. «La propuesta contradice a la Constitución», argumentó Valentin Kusnetsov, actual presidente del Colegio de Cualificación Supremo, tras conocer la noticia. Antes de la reforma, el Colegio estaba integrado por 29 miembros, y la elección de 18 de ellos recaía en el Congreso de Jueces de Rusia, una asociación al margen del Estado. Mientras, otros diez eran designados por Mirónov y sólo uno, que ejercía de representante del Kremlin, era elegido por Putin. En opinión de Andrei Pojmelkin, miembro del independiente Consejo de Expertos Legales, «esta medida únicamente legalizará lo que es un hecho, el control del sistema judicial por el Ejecutivo». Pojmelkin mantiene que la reforma viola la Convención de Lisboa, suscrita por Moscú en 1998, que garantiza que la mitad de los integrantes del órgano supremo de elección sean elegidos por los mismos jueces. «Existen demasiadas cosas en nuestro país que no coinciden con las normas internacionales y esta propuesta no es una excepción», agregó. Según los críticos, esta medida acabará con la independencia de los jueces, al exigirles lealtad al Kremlin ante la amenaza de despido. La propuesta fue redactada por Mirónov, varios diputados de la Duma leales al Kremlin, y el Centro para Desarrollo Estratégico, que ayudó a Putin a planificar la campaña electoral que llevó al poder en el 2000.