Lo importante es el dinero

Bárbara Celis D'Amico CORRESPONSAL | NUEVA YORK

INTERNACIONAL

Reportaje | Las recaudaciones de los candidatos a la Casa Blanca En la etapa más costosa de la campaña electoral, el candidato demócrata John Kerry no ha dudado en hipotecar su casa para hacer frente a las primarias

19 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?l tópico sobre la grandeza de la sociedad norteamericana dice que cualquiera puede llegar a presidente de Estados Unidos. Siempre y cuando tenga dinero. Mucho dinero. Los candidatos demócratas acaban de entrar en la etapa más costosa de las primarias, cuando apenas queda un mes para que comiéncen a agitarse las urnas en Iowa y New Hapshire donde ocho hombres y una mujer comenzarán su disputa electoral por ganarse el papel de protagonista contra Bush. De ahí que ahora sea el momento de invertir en publicidad, en viajes de campaña y en personal, cueste lo que cueste. Por eso el senador John Kerry no ha dudado en hipotecar su casa al darse cuenta de que andaba bastante escaso de fondos. El jueves anunció que pondría 850.000 dólares de su bolsillo en la campaña, obtenidos como adelanto de la hipoteca que ha solicitado por valor de 5 millones. La casa del senador de Massachussets, situada en el barrio más caro de Boston, está valorada en 10 millones de dólares. Sin embargo, Kerry sólo puede hipotecar la mitad, ya que por ley puede utilizar para financiar su campaña el 50% de los bienes o propiedades que comparta con su esposa. Asimismo, según la misma ley, que fue ratificada hace apenas una semana en la Corte Suprema, un candidato no puede utilizar el dinero controlado enteramente por un cónyuge, algo que en el caso de Kerry significa que apenas puede disponer de los fondos multimillonarios de su esposa, viuda del magnate de la firma de alimentación Heinz, de quien heredó una fortuna de 500 millones de dólares. El veterano senador, que partía como favorito a principios de año, recaudó 7 millones de dólares en el primer trimestre pero desde entonces, sólo ha conseguido dos millones más. Para su disgusto, el demócrata más exitoso tocando el bolsillo de los donantes ha sido Howard Dean, un contrincante por el que nadie daba un duro cuando anunció su decisión de presentarse a las elecciones. Sin embargo, Dean ha resultado ser el más brillante de los nueve candidatos que aspiran a ser nominados. Tanto económicamente como en las encuestas, que ya le dan como favorito, el ex gobernador de Vermont ha demostrado su valía: con un novedoso sistema de recaudación impulsado a través de Internet y centrado en donaciones pequeñas, Dean había conseguido obtener a finales de septiembre casi 15 millones y había sido capaz de demostrar que podía batir récords al recaudar en una sola semana 5 millones. Fondos públicos Tanto Kerry como Dean son los únicos demócratas que no utilizarán fondos públicos durante su campaña, una decisión que nace de la voluntad de batir económicamente al presidente George W. Bush. Dean ha amenazado con conseguir los 170 millones de dólares que Bush dice que va a recaudar. Hasta ahora el récord estaba en 100 millones, los que se gastó el actual presidente en la anterior batalla electoral. Pero para poder invertir tanto dinero Bush, Kerry y Dean tienen que rechazar la financiación pública a la que todo candidato tiene derecho. Cada uno de ellos podría conseguir hasta 18 millones de dólares, dependiendo de la cantidad de aportaciones privadas que consiguieran -hoy limitadas por la nueva ley a 2.000 dólares por persona-, pero entonces tendrían que someterse a la prohibición que dichos fondos llevan implícitos: el gasto en la campaña no podría superar los 46 millones. El general Clark y los demás aspirantes demócratas han optado por tomar el dinero del Estado. Pero al ritmo que lleva Bush, que ya casi tiene sus primeros 100 millones, parece claro que el demócrata con el que se enfrente tendrá que ser capaz de sacar dinero de debajo de las piedras para hacerle frente.