El vicepresidente Blah asume el poder en Liberia tras la marcha de Taylor
INTERNACIONAL
Formará un Gobierno de transición hasta las próximas elecciones, previstas para el 14 de octubre Los rebeldes del LURD ya han anunciado que lucharán contra el nuevo líder.
11 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Charles Taylor renunció ayer a la presidencia de Liberia y cedió su puesto al vicepresidente del Gobierno, Moses Blah, en una ceremonia celebrada en el palacio presidencial en Monrovia, la capital del país. En el acto de despedida -al que acudieron los presidentes Joaquim Chissano (Mozambique), John Kufuor (Ghana) y Thabo Mbekisu (Sudáfrica)-, Taylor aseguró que volvería y advirtió a los presentes que la pacificación de Liberia «debe ser un asunto africano» sin «interferencias del exterior», en una clara alusión a EE.UU., país que ha exigido insistentemente su marcha del poder. «Si Charles Taylor es un problema, puede irse en un abrir y cerrar de ojos», indicó. «Sonrío hoy, ya que veo dos cosas que anhelaba para Liberia: la primera, la población vivirá; la segunda, conocerá la paz». Con estas palabras, el presidente que hace 14 años inició una sangrienta guerra en el país se despedía rumbo a Nigeria, estado que le ha prometido asilo. Tras la renuncia de Taylor, el vicepresidente Blah prestó juramento y asumió su cargo como el vigésimo segundo presidente liberiano. En su discurso, Blah aseguró que una «amenaza» seguía pesando sobre el país e instó a la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental a completar el despliegue de su fuerza de interposición para garantizar la seguridad de la castigada Liberia. Por ahora ya enviaron a 500 soldados de un contingente previsto de 3.250 (casi la mitad son nigerianos) para separar a las fuerzas leales al Gobierno de Monrovia y los milicianos del LURD (Liberianos Unidos para la Reconciliación y la Democracia). Blah tuvo unas palabras para los rebeldes, a quienes pidió trabajar de forma conjunta con el nuevo Ejecutivo para «librar a Liberia del odio y la violencia». Por su parte, el LURD ya ha anticipado que luchará también contra la administración del nuevo presidente, a quien considera «muy comprometido» con la política anterior. Los rebeldes se alzaron contra el presidente en 1999 y desde entonces han conseguido controlar casi el 90 por ciento del territorio liberiano. Descendiente de esclavos El líder saliente Charles Ghankay Taylor, 55 años, es el tercero de una familia de 15 hijos y descendiente por parte paterna de los primeros esclavos estadounidenses que en 1847 fundaron la primera nación africana moderna. A lo largo de su vida y hasta ganarse el alias de «hombre de la guerra», se hizo llamar «jefe del Gobierno provisional» y «presidente de la Gran Liberia» mientras acumulaba una gran fortuna comerciando con diamantes, oro, caucho, armas y todo lo que se le puso por delante. Ayer se despidió como un mártir. Según Kufuor, también presidente de la Comunidad Económica del Estados de África Occidental, el traspaso del poder a Blah es el primer paso para instalar un Gobierno transitorio que respete la Constitución. De hecho, hay unas elecciones previstas para el próximo 14 de octubre.