Análisis | Aznar se salva de las crisis que sufren Blair y Bush
20 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Los nubarrones provocados por los cuestionados informes para justificar la guerra de Irak y la anárquica situación del país árabe en la era post Sadam están oscureciendo el futuro político de dos de los tres protagonistas de la cumbre de las Azores, en la que se puso en marcha el reloj para la invasión militar. Sólo uno se salva, por ahora: José María Aznar. Bush y su reelección George W. Bush está en caída libre en los sondeos a dieciséis meses de las elecciones presidenciales de EE.UU. La pérdida casi diarias de soldados en Irak, las dudas acerca de las justificaciones de la guerra y la renqueante economía están empezando a pasar factura al inquilino de la Casa Blanca, que por primera vez desde los atentados del 11-S está viendo caer sus índices de aprobación. Un 53% de sus compatriotas están de acuerdo con su gestión política y económica, cifra que contrasta con el 58% que lo respaldaba hace apenas un mes, según un sondeo realizado por la prestigiosa firma Zogby International. En lo que se refiere sólo al conflicto contra Irak, los estadounidenses que consideran que representó un triunfo son sólo 39%, contra el 52% del mes pasado, según una encuesta de CNN- Time Magazine . Por si fuera poco, por primera vez el porcentaje que desean que Bush sea reelegido en el 2004 (un 46%) es menor de los opinan que sería mejor contar con un nuevo hombre al frente de la Casa Blanca (un 47%). Y la progresión de los descontentos aumenta. Blair, tocado Si Tony Blair ya estaba tocado por las dudas creadas sobre si infló los informes sobre la peligrosidad del derrocado régimen de Bagdad para justificar la guerra, engañando así a la opinión pública y a la Cámara de los Comunes, el aparente suicidio del experto en armas biológicas y asesor del Ministerio de Defensa David Kelly, lo ha puesto contra la pared. De los tres de las Azores, el dirigente británico es el que más está pagando su participación en la guerra. El tenso apoyo al conflicto ha provocado una contestación social y una grave fractura en su partido, que ha provocado incluso la renuncia de miembros de su Gabinete y del ex ministro Robin Cook como líder del partido en la Cámara de los Comunes. Aznar, a salvo José María Aznar es el único que no ha visto empañada su popularidad por la guerra de Irak. Del test de las pasadas elecciones municipales no ha salido mal parado, y asuntos como la trama en la Asamblea de Madrid han podido eclipsar los problemas sobre los informes sobre las armas iraquíes, mientras Blair y Bush están en el ojo del huracán. También es el único que se ha negado a explicar en el Parlamento las preguntas de la oposición respecto a los datos falsos sobre la capacidad y peligrosidad armamentística de Sadam. Falta por ver que pasará tras la llegada de las tropas españolas al peligroso Irak de posguerra.