El equilibrio, según Giscard

Domingos Sampedro
Domingos Sampedro CORRESPONSAL | BRUSELAS

INTERNACIONAL

La propuesta del presidente de la Convención mantiene el peso de los pequeños países en el seno de la Comisión y refuerza a los más poblados en el Consejo y la Eurocámara

07 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El presidente de la Convención, el francés Giscard d'Estaing, está convencido de que ha encontrado la fórmula perfecta para reformar las instituciones europeas y satisfacer a la mayoría de los Estados. Su baza pasa por igualar a países como Malta y Alemania, aunque los grandes obtienen garantías de que seguirán siendo más fuertes. La Comisión Europea, formada por un presidente y 19 comisarios que representan a todos los Estados, pasará a tener sólo 15 en el 2009. Para calmar las pasiones de los pequeños países, que temían perder influencia, Giscard hizo una jugada maestra, que consiste en que esos comisarios se elegirán por un sistema de rotación, podrá haber uno maltés y ninguno alemán. Presidencia del Consejo. La propuesta de la Convención crea la figura del presidente del Consejo, que será elegido por un mandato de dos años y medio, lo que permitirá poner fin a las presidencias semestrales. Los que más pierden son los pequeños, ya que la actual fórmula les permite presidir la UE al menos seis meses cada siete años. No obstante, obtuvieron la garantía de que el nuevo dirigente carecerá de poderes ejecutivos para que no rivalice con el presidente de la Comisión. La Eurocámara. El reparto de escaños mantiene el equilibrio de Niza durante dos legislaturas, es decir, que Alemania y los pequeños países están superrepresentados, mientras otros socios como España, Reino Unido, Francia e Italia pierden 14 o 15 eurodiputados. Madrid, pese a todo, obtuvo la mínima garantía de recuperar algunos escaños si se modifica el reparto en el Consejo. La batalla del Consejo. La patata caliente de Giscard, que pretende modificar el sistema de votación que prima a España -posee 27 votos, dos menos que Alemania- por el de la doble mayoría, que privilegiaría a los más poblados. Aun así, el acuerdo de Niza se mantendrá hasta el 2009.