Kirchner planea un referéndum para renovar el Tribunal Supremo

La Voz AGENCIAS | REDACCIÓN

INTERNACIONAL

LEO LAVALLE

Para que aborde la nulidad de las leyes de impunidad Las Madres de Mayo le pidieron que cambiase al nuevo ministro de Justicia

04 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El presidente argentino, Néstor Kirchner, transmitió a los principales organismos de derechos humanos del país que baraja convocar un referendo sobre un eventual cambio de los miembros del Tribunal Supremo de Justicia, que estudia la nulidad de las leyes de impunidad. Kirchner se reunió con los ocho principales organismos de derechos humanos del país, entre ellos el Servicio de Paz y Justicia, liderado por el Premio Nobel de la Paz Pérez Esquivel, y las Abuelas de Plaza de Mayo. En 1987, las leyes de Obediencia Debida y Punto Final pusieron fin a las investigaciones y procesos judiciales contra más de 1.600 militares y policías implicados en la represión ilegal durante la última dictadura militar (1976-1983). La polémica aprobación de ambas leyes fue impulsada por el ex presidente Alfonsín con el declarado objetivo de avanzar en la reconciliación nacional, después de que los jefes de las Juntas Militares hubiesen sido condenados a prisión perpetua en 1985. Desde entonces, varios jueces declararon la nulidad de esas leyes. Por otra parte, las Madres de Plaza de Mayo le pidieron a Kirchner, que destituya al nuevo ministro de Justicia, Gustavo Béliz, por considerarlo «un hombre de la derecha, que es casi fascista». «Tenemos grandes expectativas (con Kirchner), no esperanzas. Nos dimos cuenta de que todos (los políticos) no son iguales», dijo Hebe de Bonafini a la salida. A poco más de una semana de haber asumido el cargo, el mandatario recibió al grupo de mujeres que en los años 70 desafió a la dictadura militar reclamando el paradero de sus hijos desaparecidos, en una reunión en la que abordaron varios asuntos. , señaló Bonafini, quien asistió a la reunión acompañada por otras siete integrantes de la agrupación. Esta es la tercera vez que las integrantes de este organismo de derechos humanos -formado en 1977- son recibidas por un presidente en la Casa Rosada, puesto que el ex mandatario Raúl Alfonsín (1983-1989) se reunieron dos veces con ellas, y Adolfo Rodríguez Saá también las recibió durante la semana que gobernó el país en 2001.