Rice dice que la relación entre Bush y Schröder «no será nunca como antes»

La Voz AGENCIAS | BERLÍN/WASHINGTON

INTERNACIONAL

La Casa Blanca sustituyó a Garner por Bremer por el lento avance en la reconstrucción Las exportaciones de petróleo iraquí podrían reanudarse en dos o tres semanas

24 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?ara la consejera para la Seguridad Nacional de EE.?UU., Condoleezza Rice, la relación entre el presidente George W. Bush y el canciller Gerhard Schröder, que se ha visto deteriorada desde la crisis iraquí, no será nunca como antes. «La relación entre Bush y Schröder nunca volverá a ser lo que fue y lo que debería ser», afirma el semanario alemán Focus que le dijo Rice a un interlocutor alemán que quiere mantenerse en el anonimato. Según la edición de Focus que sale mañana, Rice tranquilizó a su interlocutor con las siguientes palabras: «lo haremos (en referencia a recuperar las relaciones entre ambos países) pasando por alto al canciller. Será mejor que lo excluyamos». Las reservas de Bush no sólo se dirigen contra Schröder sino también contra su ministro de Exteriores, Joschka Fischer, sobre todo por su pasado revolucionario en Mayo del 68. Bush opina, según Rice, que «la biografía de Fischer no pega con un hombre de Estado». Preocupación La prensa norteamericana desvela las causas de los cambios registrados a principios de mes en la Administración interina en Irak. Según The Washington Post , fueron dispuestos por la Casa Blanca ante la preocupación por el ritmo lento de la reconstrucción. A pesar de la discreción de la Administración Bush, el Post ha podido contrastar que el presidente y sus principales asesores estaban preocupados por el creciente descontento y las críticas sobre la planificación de la posguerra. El general retirado Jay Garner fue sustituido por el diplomático Paul Bremer y súbitamente también fue llamada a Washington Barbara Bodine, alcaldesa de facto de Bagdad. La prohibición de todas las armas pesadas y automáticas en Irak, ordenada por Bremer, despertó la ira de los líderes chiíes, que se sienten discriminados porque la medida no afecta a la población kurda. Irak espera reiniciar la exportación de su petróleo en dos o tres semanas, según dijo ayer en una rueda de prensa Thamir Ghadhban, director del Ministerio de Petróleo. Está previsto que la producción se sitúe en junio en torno a los 600.000 ó 700.000 barriles diarios.