Pretende favorecer la economía y la creación de puestos de trabajo El presidente solicita a las cámaras la disminución de 550.000 millones en tasas
15 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Por primera vez desde el comienzo de la guerra, el presidente George W. Bush dedicó una amplia parte de una comparecencia pública a los problemas domésticos. La caída de Bagdad y de Tikrit, y el anuncio el lunes de que la parte militarmente importante de la contienda había finalizado, ha permitido que el presidente comience a atender los problemas de su país, afectado por una crisis económica y un índice de desempleo que podrían provocar una fuerte recesión en los meses venideros, según los analistas. Frente a una audiencia compuesta por pequeños inversores norteamericanos, Bush solicitó el apoyo del Congreso y del Senado para aprobar un recorte de impuestos de 550.000 millones de dólares, a lo largo de los próximos diez años. Cuando presentó su proyecto de presupuestos en enero, la cifra era de 726.000 millones, que fue rechazada por la oficina presupuestaria del Congreso, señalando que provocaría un déficit de 1.820 millones de dólares durante la próxima década. Por eso Bush ha decidido rebajar sus expectativas, apoyadas ahora por el Congreso pero negadas por el Senado, que ha admitido sólo un recorte de 350.000 millones. Las cifras definitivas tienen que discutirse entre las dos cámaras y la Casa Blanca. «Todos ustedes saben que la economía crecerá en cuanto la gente tenga dinero para comprar bienes y servicios a través de empresas como las suyas», dijo. «Ese dinero (el de los recortes) se pondrá en circulación, lo cual es bueno para la economía. La mejor manera para reducir el déficit es hacer crecer nuestra economía, lo que significará más ingresos para el Tesoro y menos gasto para Washington», expresó contradiciendo a los críticos de su plan, que le acusan de querer agudizar el mayor déficit contabilizado por un país desarrollado. El demócrata John Spratt aseguró estar muy sorprendido de que a pesar de la deuda y de los gastos extras de la guerra, el presidente insista en recortar los impuestos. «El crecimiento del déficit está debilitando aún más la economía», opinó.