Un informe difundido en el Pentágono califica a Riad del «peor adversario» en Oriente Medio Washington insiste, oficialmente, en que el príncipe Abdalá es un «amigo y aliado».
06 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El pasado 10 de julio se escucharon en círculos del Pentágono palabras que nadie se hubiera imaginado antes del 11 de septiembre. «Los saudíes están activos a todos los niveles de la cadena terrorista: desde al nivel de los mandos hasta el de los militantes de base». El informe que escuchó ese día el Consejo de Política de Defensa, un influyente grupo de expertos que asesora al Departamento de Defensa, iba aún más allá: «Arabia Saudí apoya a nuestros enemigos y ataca a nuestros aliados (...) Es la semilla del mal, el primer actor, el adversario más peligroso» de Oriente Medio. A los ojos de los responsables del informe, la corporación Rand, el reino del clan Al Saud ha dejado claramente de ser un aliado para convertirse en un enemigo de los intereses estadounidenses. La existencia del polémico informe fue revelada ayer por el diario The Washington Post . El Pentágono se ocupó de reaccionar oficialmente con un comunicado que reitera que Riad sigue siendo un «amigo y aliado», que «coopera plenamente en la guerra contra el terrorismo». Y, sobre todo, subraya que las opiniones del consejo en cuestión «no reflejan las posturas oficiales del Departamento de Defensa». La noticia, sin embargo, se inscribe en una línea de pensamiento que cada vez tiene más peso en la Administración Bush, y en la que los observadores sitúan al equipo del vicepresidente Dick Cheney y a los actuales líderes civiles del Pentágono. Esta corriente opina que Riad es un elemento incómodo: en su territorio se nutre el integrismo que apoya a Osama Bin Laden, el Gobierno alienta los sentimientos contra Israel, e incluso ha pasado a ser un obstáculo en los planes para derrocar a Sadam Husein. Al del Post se unen otros artículos recientes que hablan de «nuestros enemigos» o del «enfrentamiento con los saudíes».