La Administración Bush continúa considerando a Yaser Arafat como el principal interlocutor de Ariel Sharon, pese a que Israel ha lanzado una ofensiva para librarse de él. El primer ministro hebreo partió ayer rumbo a Washington donde hoy se reunirá con George W. Bush. En su cuarta visita a Estados Unidos en menos de un año, Sharon pedirá al presidente norteamericano que mantenga toda la presión sobre Arafat y corte todo tipo de relaciones con él. Pero por ahora Washington no considera apropiado deshacerse de Arafat, aunque está por ver qué pasará cuando Israel ejerza toda la presión de que es capaz sobre Bush. En los días previos a la llegada de Sharon, varios altos cargos de la Administración Bush han tratado de distanciarse del dirigente israelí en ese punto y han insistido en que Arafat es el político elegido por el pueblo palestino. En un intento de influenciar en la Unión Europea -que se mantiene firme al lado de Arafat-, Sharon viajará en las próximas semanas a Madrid y a Londres. El martes habló por teléfono con José María Aznar, aunque no llegaron a fijar la fecha de la visita. Ayer un adolescente palestino de 13 años murió en un tiroteo entre soldados hebreos y palestinos armados, en Rafah (Gaza) y cinco israelíes resultaron heridos en un ataque contra la colonia de Hamra.