El presidente argentino, Eduardo Duhalde, reveló ayer que «en 30 días» redefinirá el papel de las Fuerzas Armadas (FFAA) y descartó por «absurda» la posibilidad de un golpe de Estado en el país. Duhalde consideró que los militares golpistas «pasaron a la historia» y puntualizó que «no podemos confundir las Fuerzas Armadas del 76 con las actuales, es absurdo y no tiene ningún sentido». Sin precisar en qué consistirá esa redefinición, Duhalde agregó que le parece «absurdo tener al Ejército con muy poca actividad, porque tienen una gran capacidad y porque nos sale de la plata de los argentinos». Uno de los proyectos del Gobierno para los militares (una idea ésta que ya se ha puesto en conocimiento de la cúpula de las Fuerzas Armadas) es el de control de pasos fronterizos, una misión en la que reemplazarían a la Gendarmería. Incluso algún sector oficial está pensando en utilizar a los militares para profundizar en el control aduanero, aunque este proyecto ya fue esbozado por el ministro de Defensa en la etapa de Fernando de la Rúa, Horacio Jaunarena, quien pretendía desplegar uniformados en las zonas fronterizas inhóspitas.