El presidente estadounidense, George W. Bush, instó ayer por teléfono al primer ministro indio, Atal Behari Vajpayee, y el presidente paquistaní, Pervez Musharraf, a que trabajen juntos para reducir las tensiones entre los dos países. El portavoz de la Casa Blanca, Sean McCormack, precisó que Bush conversó cinco minutos con cada uno de los dirigentes, agradeciendo primero al presidente Musharraf su discurso del sábado, en el que insistió en la voluntad de Pakistán de luchar contra los extremismos islamistas. Por su parte, la prensa paquistaní elogió el discurso de Musharraf, que se comprometió en la lucha contra el terrorismo y prohibió cinco grupos extremistas, dos de ellos muy activos en India, «en el nombre del Islam». El tono de Musharraf fue duro. Dijo que detendrá «a los que promueven la violencia e invitan a los pobres a tomar las armas para defender el Islam». El discurso fue criticado por el Partido del Pueblo Paquistaní y la Liga Musulmana.