Los nuevos malos de la tele USA

La Voz

INTERNACIONAL

JAIME MEILÁN CRÓNICA Hollywood se une a la guerra contra el terror

08 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

ACE tres días, durante el episodio inaugural de la serie «NYPD Blue» (Policía de Nueva York) los telespectadores estadounidenses se encontraron con su idolatrado detective Sipowicz mucho más malhumorado que en anteriores temporadas. Sus compañeros de comisaría se encargaron de explicar en dos ocasiones que los atentados del 11 de septiembre «nos están pasando factura a todos». La tragedia de las Torres Gemelas no ha tardado en filtrarse en los seriales americanos. Hubo un día en que las referencias al terror procedente de Moscú fue tan habitual en las televisiones como los desayunos a base de corn flakes. Hoy le ha llegado el turno a los malvados «made in» Osama Bin Laden. Los guionistas de «The West Wing» tuvieron que hacer horas extras para adaptarse a la nueva realidad. Y lo han hecho con gran éxito. La semana pasada, en el primer capítulo de la temporada, magnetizaron a una audiencia compuesta por más de 25 millones de personas. Un récord para el show que recrea crónicas ficticias de la Casa Blanca. Sí cautivó esta vez a tantas almas fue porque trataba de una crisis terrorista. «Un episodio patriótico» La CBS, por su parte, se apuntó a la procesión con su serie basada en la CIA. «The Agency» (La Agencia) abrió la temporada con lo que el presidente de la cadena, Leslie Moonves, describió como «un episodio patriótico, con buenos y malos». Los «buenos» eran los propios espías norteamericanos. El papel menos agradecido correspondió a terroristas de Al Qaida. Y los de la CIA desbaratan un terrible atentado en Londres. Representantes de la Administración de Bush ya se reunieron a mediados de octubre con representantes del cine y la televisión para analizar qué es lo que «Hollywood puede hacer por la nación», según explicó uno de los participantes. Nueva reunión en Beverly Hills El próximo domingo se celebrará una nueva reunión en un hotel de Beverly Hills. En ella se verán las caras pesos pesados de la industria y el principal estratega republicano de imagen, Karl Rove, quien se encargó de convertir a George Bush en una figura electoral. El propósito, ha explicado la Casa Blanca, es transmitir a los invitados los mensajes en los que la Administración quiere poner énfasis. A saber: tolerancia, coraje y patriotismo. Y si éstos aparecen en la televisión o en la pantalla grande, mejor que mejor. Otra idea que se baraja es que los cerebros del séptimo arte dirijan sus esfuerzos a crear campañas publicitarias. Otras anteriores se dedicaron a la lucha contra las drogas o el tabaco. Explicar a los americanos cómo servir a la patria puede ser la próxima misión. Los de Hollywood, sin embargo, ya parecen haberse anticipado a los deseos del Gobierno.