Los misiles no ayunan en Ramadán

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INTERNACIONAL

JAIME MEILÁN CRÓNICA Bush evitará una tregua en el mes sagrado musulmán

25 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

los estrategas americanos les gustaría cerrar cuanto antes la campaña de Afganistán. Pero ni doblegar al Talibán ni enganchar a Osama Bin Laden son objetivos que se puedan realizar sumariamente. En Washington se habla a menudo de un conflicto que podría durar meses. Incluso años. Este vasto panorama militar se complicará muy pronto por cuestiones de fe. El próximo 17 de noviembre, los musulmanes comienzan el noveno mes de su calendario lunar. El mes del Ramadán. Su período santo de ayuno y la oración. «Será, emocionalmente, explosivo si las acciones militares continúan en Afganistán (durante esas fechas)», ha advertido el ministro indonesio de Asuntos Exteriores, Hasan Wirayuda. «La prolongación del conflicto tendrá efectos desestabilizadores en los estados con población mayoritariamente musulmana, como Malasia, Indonesia, Pakistán, Arabia Saudí o Bangladesh». Musharraf Incluso el principal aliado que ha cosechado Estados Unidos en la región, el presidente paquistaní, Pervez Musharraf, ha manifestado su deseo de que esta campaña «acabe antes del mes del Ramadán». Estos dos dignatarios conocen de primera mano el virulento sentimiento antiamericano que ha acompañado a las acciones del Pentágono. Las violentas manifestaciones contra la campaña son tan frecuentes en sus respectivos países como la lluvia de bombas sobre territorio afgano. En Washington, sin embargo, no parecen dispuestos a que cuestiones espirituales se interpongan en su marcha. El secretario de Defensa, Colin Powell, reconoció: «Tenemos objetivos militares que cumplir y me gustaría ver conseguidos todos ellos en los próximos días, según nos vamos acercando al período del Ramadán y al invierno». De ahí a que se vaya a cesar en los ataques parece haber un abismo insalvable. Al menos así lo ha dado a entender el responsable de la cartera de Defensa. «La historia está repleta de momentos en los que naciones musulmanas han luchado entre ellas o contra otros países durante fechas santas importantes para su religión», explicó el pasado lunes Donald Rumsfeld. Antecedentes Ejemplos para ilustrar sus palabras no faltan. Aunque fuera el mes para celebrar la revelación del Corán a Mahoma, Egipto y Siria atacaron a Israel durante el Ramadán de 1973. Irak e Irán, por su parte, no interrumpieron por motivos religiosos el conflicto que les enfrentó entre 1980 y 1988. Y el propio Mahoma arremetió contra tribus enemigas en la Meca, en pleno período santo del año 624. Pero una cosa es que los musulmanes luchen entre ellos y otra que les ataquen los infieles, han recordado expertos en la materia. Además, Bin Laden dice actuar en nombre de Alá.