El FBI advirtió hace dos años del creciente peligro del bioterrorismo

OLIVIA P. TALLET HOUSTON

INTERNACIONAL

HASAN JAMALI

Las amenazas de atentados con agentes químicos y bacteriológicos se dispararon desde 1996 La oleada de envíos postales con esporas de ántrax y las decenas de falsas amenazas contra intereses de Estados Unidos dentro y fuera del país tienen antecedentes. Desde 1996, las investigaciones criminales de la CIA y el FBI relacionadas con el terrorismo bacteriológico han crecido de manera alarmante, lo que motivó que el FBI enviara al Congreso, en 1999, un informe en el que alertaba sobre el creciente interés del terrorismo internacional por el uso de armas químicas y biológicas.

21 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Según el informe que el FBI remitió al Congreso de Estados Unidos en junio de 1999, tanto las organizaciones terroristas internacionales como «extremistas estadounidenses» llevan años mostrando un creciente y alarmante interés por el uso de agentes químicos y bacteriológicos. De hecho, desde 1996, tanto la CIA como el FBI han visto cómo el número de investigaciones criminales relacionadas con el terrorismo bioquímico se multiplicaban de año en año. De los 37 casos investigados en 1996 se pasó a 74 en 1997, a 181 en 1998 y a 114 en los seis primeros meses del 99. Otras oleadas El método de utilizar el correo como vehículo de amenaza bioterrorista con la bacteria del ántrax, que presuntamente ha causado nueve casos de la enfermedad en las últimas semanas, ha sido empleado en Estados Unidos con anterioridad a la actual oleada. Entre octubre y diciembre de 1998, una serie de falsas amenazas enviadas por correspondencia, que decían contener el bacilo del ántrax, sacudió a varias ciudades del país. Los objetivos fueron entonces siete clínicas dedicadas a la interrupción del embarazo y el control de la natalidad en las ciudades de Indianápolis y New Albany, en Indiana; Louisville, en Kentucky; Knoxville, en Tennessee; y Wichita, en Kansas. También se produjeron otras cuatro falsas alarmas en diciembre de 1998 en edificios de los gobiernos estatal y federal del Estado de California. En diciembre del año pasado se recibió otra amenaza por correo en una oficina de la Cámara de Comercio Británico Americana de Chicago.