Nigeria es el país más poblado de África y está considerado como uno de los mayores rompecabezas del llamado continente negro. Sus más de 120 millones de habitantes se integran en doscientos grupos tribales que profesan tres religiones distintas: Islam, Cristianismo y Animismo. Desde su independencia de Gran Bretaña, en 1960, el país ha sido escenario de frecuentes y sangrientos enfrentamientos, que en la mayoría de los casos han tenido como origen la diversidad étnica y confesional de la población, y que han supuesto un constante foco de inestabilidad política en un país castigado por los males endémicos del continente: la miseria y la corrupción. La violencia tiene además, un coste económico evidente. Más de un millar de viviendas quedaron destruidas en los enfrentamientos, que causaron el cierre de los negocios y pánico entre los habitantes de Jos, que se vieron obligados a refugiarse en los lugares considerados más seguros, como las comisarías de policía, los cuarteles militares y los hospitales y sanatorios.