PERFIL DEL SUICIDA
24 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Desde que comenzó la actual intifada, 28 jóvenes han decidio inmolarse para lograr el sueño de una Palestina independiente, diez de ellos procedentes de Gaza y el resto de Cisjordania. Según un informe publicado ayer por la prensa israelí, su retrato-robot corresponde a un joven instruido, universitario, de firmes convicciones religiosas y muy nacionalistas. Antes de cumplir su misión, se afeitan, se visten bien y perfuman su cuerpo, convencidos de que el premio del martirio es la entrada al Paraíso. En su mayoría, proceden de familias humildes, que adquieren gran prestigio social por el sacrificio de quien pasa a convertirse en yahid (santo), y, además, reciben una recompensa económica. Su número y su entrega no tienen precedentes ni siquiera entre los kamikazes japoneses durante la Segunda Guerra Mundial. La preparación de los chalecos explosivos, que algunos se amarran al torso, y de los coches bomba la aprendieron los activistas de Hamas y de la Yihad Islámica en los campos de refugiados de Líbano, dónde 415 de ellos coincidieron con expertos de Hezbolá en 1992. Otras veces, han utilizado otras armas, como bicicletas, bolsos y hasta un borrico cargado de explosivos.