Las autoridades penitenciarias de Colombia señalaron ayer en Bogotá que existe la posibilidad de que entre los 55.000 presos del país existan unos 3.000 suplantadores de reclusos. Se trata de personas que, por una cuantiosa suma de dinero, aceptan entrar en prisión para permitir la salida de detenidos, mediante el llamado método del «cambiazo», explicaron los portavoces del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) de la capital colombiana. La magnitud de la suplantación no ha sido confirmada, aclaró el director del INPEC, general de la Policía Víctor Manuel Páez, quien dijo a los periodistas que el número de «cambiazos» será establecido una vez que termine el censo de presos en los 162 penales, que comenzó hace ocho días, y que estará terminada en unos tres o cuatro meses.