África es el continente más pobre del mundo y en el que más de la mitad de sus 800 millones de habitantes vive con menos de un dólar diario. Al menos 20 de los 53 miembros de la OUA registran conflictos armados -entre los que destacan los de la República Democrática de Congo, Angola y Sudán-, que junto a las hambrunas han desplazado a más de 20 millones de personas. El sida es la otra gran pandemia del continente negro y, según la Organización Mundial de la Salud, 26 millones de sus habitantes son portadores del virus o han desarrollado la enfermedad, que ya ha costado 14 millones de muertos y ha reducido en veinte años la expectativa de vida en algunas regiones del continente, el más afectado por esta enfermedad. Con el compromiso de luchar por la supervivencia del pueblo africano y en el marco de la cooperación e integración del continente, el Acta Constitutiva de la UA aspira a la apertura de un nuevo panorama que le permita afrontar sus problemas con dignidad y prosperidad en un destino común. Para alentar este espíritu de unidad, Salim Ahmed Salim, secretario general de la OUA, dijo en el 38º y último aniversario de la organización que «los retos que aún enfrentamos son imponentes y no tenemos otra opción sino la de unirnos. Es ilusorio pensar que nuestros pueblos individualmente, o cada una de nuestras naciones por separado, puedan avanzar eficazmente en este mundo lleno de adversidades». Por ello, Ahmed Salim anima a su pueblo para que luche por la libertad, la igualdad, la dignidad, la solidaridad y la prosperidad social con confianza mutua y por un proyecto común.