GONZALO PARENTE VENTANA AL MUNDO
07 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Con la entrega del ex-presidente Slobodan Milosevic al Tribunal Internacional de La Haya, Yugoslavia ha cumplido con el último requisito exigido por la comunidad internacional (ONU) para recibir la ayuda económica y el respaldo político que llevarán a este país a recuperar el prestigio perdido tras la separación de las repúblicas que componían la antigua Yugoslavia del mariscal Tito. Probablemente, Milosevic contaba con la ayuda de la Unión Soviética, que también fue borrada por el polvo de la historia del fin del siglo XX. El procesamiento de Milosevic, junto con otros líderes responsables de los horribles crímenes contra la humanidad ocurridos durante las recientes guerras de los Balcanes (Croacia, Bosnia y Kosovo), servirá para que la justicia internacional repare moralmente los daños causados a las 200.000 mujeres violadas, los asesinatos en masa, la quema de poblaciones enteras y el éxodo de dos millones de refugiados que tuvieron que huir a otros países con lo puesto. Todo eso supera con mucho las normas de la guerra establecidas por los Convenios de Ginebra. Todavía están allí nuestros soldados junto con otros muchos efectivos enviados por el resto de la comunidad internacional. Ahora toca a la reconstrucción de lo destruido. Se trata de restablecer la normalidad del gran país yugoslavo (eslavos del sur) que todavía tiene problemas con la comunidad de origen albanés, pero que no van a producir cambios de fronteras. Nuevas posibilidades El Estado Federal de Yugoslavia, compuesto por dos repúblicas (Serbia y Montenegro), con un tamaño parecido a Portugal en extensión y población, ofrece hoy enormes posibilidades para la inversión del exterior por su enorme potencial industrial, que necesita ser reformado. Por eso, a pesar de que todavía existen problemas internos, Yugoslavia, con el respaldo internacional, se va a constituir en la base del desarrollo económico de la zona balcánica, al incorporarse al Plan de Estabilidad que promueve la Unión Europea para los países de esta región.