La policía pidió ayuda al Ejército para controlar los graves disturbios en Belfast

AGENCIAS BELFAST

INTERNACIONAL

PETER MORRISON

La de ayer, con 39 agentes heridos, fue una de las noches más violentas de los últimos años

21 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La policía de Irlanda del Norte tuvo que disparar ayer balas de caucho para recuperar el control en Belfast después de una de las peores noches de disturbios de los últimos años en la capital de la provincia británica. Las fuerzas de seguridad pidieron ayuda al Ejército británico para aplacar la violencia, desatada cuando cientos de manifestantes de las comunidades rivales protestantes y católicas empezaron a lanzarse bombas incendiarias, piedras y botellas en un barrio del norte de Belfast. «Creo que estos han sido unos de los peores disturbios que Belfast ha visto en varios años. Tuvimos multitudes de más de 600 personas en distintos momentos», dijo Alan McQuillan, asistente del jefe de la policía de Irlanda del Norte, a la cadena de televisión británica Sky. De hecho, 39 policías resultaron heridos. Los disturbios ocurren en un momento en el que el frágil proceso de paz afronta una nueva crisis por la disputa entre los políticos de la mayoría protestante y la minoría católica sobre el desarme del IRA. El creciente enfrentamiento desembocó ayer en el lanzamiento de bombas artesanales contra viviendas. La onda expansiva de una habría arrojado por el aire a un niño que jugaba en la calle y que resultó ileso. Junto a la aparición de las bombas, se produjeron las primeras evacuaciones de vecinos protestantes cuyas viviendas están en zona católica.