Rechazo del proyecto de Schröder

La Voz

INTERNACIONAL

Lionel Jospin, quien rechazó la propuesta federativa alemana para la UE y consideró «esencial» preservar el equilibrio entre las tres principales instituciones (Comisión, Parlamento y Consejo), abogó por una Federación de estados-naciones y una Constitución europea. Esta constitución, cuyo corazón sería la Carta de Derechos Fundamentales (proclamada por los Quince en la cumbre de Niza de diciembre pasado), sería elaborada por una «convención» integrada por representantes de los estados, los parlamentos nacionales, la eurocámara y la sociedad civil. Aunque no nombró al canciller Schröder, rechazó claramente la propuesta de reforma radical planteada por éste a principios de mes y calcada en el modelo federal alemán. Propueso Schröder renacionalizar la política agrícola común y las ayudas estructurales -lo que Jospin rechazó de forma tajante-, convertir la Comisión Europea en un gobierno, dar más competencias presupuestarias al Parlamento y reducir el Consejo (los estados) al mero papel de segunda cámara.