TESTIMONIO DE DOS GALLEGOS
14 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El turismo es una de las principales fuentes de riqueza de Egipto y por ello el Gobierno extrema al máximo la protección al viajero extranjero, para evitar cualquier incidente o atentado. «La seguridad se palpa en el ambiente nada más pisar el aeropuerto de El Cairo», afirman a La Voz Alberto C. y Puri P., una pareja de gallegos que acaba de visitar el país. «En la terminal nos hicieron un control exhaustivo, pero siempre de forma correcta; eso sí había mucha policía». Templos como los de Luxor están vigilados por la policía turística. Hombres de uniforme blanco y armados vigilan los monumentos y los alrededores. «La consigna es no dejar nunca al turista solo y sobre todo cuanto más al interior del país viajes», dice la pareja. Durante una visita a Asúan decidieron dar un paseo por el zoco con un grupo de turistas, acompañados por el guía. «El conductor del autobús avisó a la agencia de viajes que visitábamos el mercado sin protección y en pocos minutos mandaron policías de paisano para controlar la zona», afirma Alberto.