Unas 12.000 personas emprenden un peregrinaje de 3.000 kilómetros desde Chiapas a la capital mexicana para reivindicar sus derechos Unos 12.000 seguidores del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) se concentran hoy en Chiapas. De allí partirá mañana una marcha que no se detendrá hasta llegar, el 11 de marzo, a México D.F. Allí presentarán al Congreso un proyecto de ley para promover el reconocimiento constitucional de los derechos indígenas. También expondrán sus reivindicaciones a la Comisión de Concordia y Pacificación (Cocopa), un órgano encargado de mediar en el conflicto de Chiapas. El Gobierno no ha sido invitado, pero el presidente Fox ya ha dado su visto bueno a una iniciativa que puede llevar la paz a México.
23 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El zapatour, como denomina la prensa mexicana a la larga marcha de los guerrilleros, arrancará de San Cristóbal de las Casas, la misma localidad en la que el movimiento se dio a conocer en 1994. Desde allí emprenderán una ruta de más de 3.000 kilómetros a través de 12 estados mexicanos, siguiendo la senda marcada en 1914 por Zapata, hasta llegar el 11 de marzo a la capital federal. En la meta les esperan el Congreso y la Cocopa, a quienes el EZLN presentará un proyecto de ley en el que se recogen las demandas de las comunidades indígenas del sur del país. Unas conversaciones en las que no tomará parte el Gobierno, con el que los zapatistas se niegan a dialogar mientras no se cumplan unas condiciones previas. Acuerdos Básicamente, lo que pretenden los zapatistas es el cumplimiento de los acuerdos de San Andrés, firmados en 1996 con el Gobierno del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Aquel documento reconocía ciertos derechos a las comunidades indígenas, pero no fueron incorporados a la Constitución, tal y como se había pactado. El EZLN exige ahora al Gobierno que lo haga, además de la liberación de un centenar de militantes y del desmantelamiento de siete de los más de doscientos cuarteles que el Ejército mantiene en Chiapas. Los zapatistas no estarán solos en este viaje. Las autoridades calculan que unos 300 extranjeros se incorporarán a la comitiva, que estará encabezada por Marcos y el resto del estado mayor zapatista. La iniciativa también ha merecido~ apoyos institucionales. Veinte de los miembros de la Cocopa acompañarán a los guerrilleros para demostrar su disposición al diálogo. Otros congresistas, pertenecientes al izquierdista Partido de la Revolución Democrática, han propuesto otorgar a Marcos la medalla al Mérito Civil por su lucha en favor de los indígenas. Algo impensable hace unos años, cuando este profesor universitario metido a guerrillero era considerado como el mayor enemigo público. Acusaciones Pero este clima de concordia se ha visto empañado en los últimos días por un cruce de acusaciones entre la guerrilla y el Gobierno. Primero fue Marcos quien acusó a Fox de impedir a la Cruz Roja Internacional que custodiase la marcha, después de que esta institución se comprometiese a hacerlo. Según el líder guerrillero, el presidente trata de forzar al EZLN para que acepte la protección del Ejército, a cambio de permitir que el Gobierno se siente en la mesa de negociaciones. A modo de respuesta, Fox ha pedido a los zapatistas que no enturbien el ambiente de diálogo, y les ha asegurado que su Gobierno «tomará el toro por los cuernos», una manera gráfica, y muy propia de Fox, de expresar su voluntad de paz. Pero esto no es nada comparado con el reto lanzado por el diputado conservador Salomón Salgado, del estado de Morelos, quien, tras calificar al subcomandante de «maricón», le desafió a un duelo. Una escena que, de llegar a producirse, sería digna de los tiempos del mismísimo Emiliano Zapata.