Clinton comprueba por sí mismo las dificultades del proceso de paz del Ulster

MANUEL ALLENDE Corresponsal LONDRES.

INTERNACIONAL

ADRIAN DENNIS / AFP

Tras reunirse con los principales dirigentes políticos El intento por desbloquear el proceso de paz en el Ulster puede que sea el último esfuerzo como estadista internacional del presidente norteamericano, Bill Clinton, pero pocos apuestan en Irlanda del Norte por el éxito de su gestión. Clinton se reunió ayer con los líderes de las principales formaciones políticas y pudo comprobar que las diferencias siguen siendo insalvables.

13 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

Clinton pudo comprobar las dificultades con que discurre el proceso de paz cuando, nada más llegar al castillo de Stormont -lugar de las reuniones con los líderes políticos-, el Partido Democrático Unionista (DUP), el grupo radical de Ian Paisley, presentó una denuncia contra él y contra el premier británico, Tony Blair, por la negativa de ambos a celebrar un encuentro con sus representantes. Esta negativa se sustenta en el rechazo de Paisley a participar en el Gobierno autónomo norirlandés mientras lo haga el Sinn Féin. No obstante, a lo largo de la mañana, miembros del DUP pudieron charlar con Clinton. Clinton y Blair se reunieron con David Trimble y Seamus Mallon, ministro principal y viceministro principal del Ulster, respectivamente. Después, recibieron a otros miembros de la Asamblea, tanto unionistas como nacionalistas del SDLP. El presidente norteamericano garantizó a los unionistas que todas las colectas de dinero en Estados Unidos están siendo investigadas -se teme que el IRA Auténtico (RIRA) esté recaudando fondos- y pidió a los nacionalistas que aceptaran la reforma de la policía. Clinton también se reunió con Gerry Adams del Sinn Féin. El portavoz de esta formación dijo que el presidente norteamericano «entiende nuestra postura, pero, por desgracia, no tiene una varita mágica».