RIP al PRI

REDACCIÓN A CORUÑA

INTERNACIONAL

Vicente Fox pone hoy fin a 71 años de gobierno del Partido Revolucionario Institucional Hoy se abre una nueva era en la historia de México. Después de siete décadas de gobierno del Partido Revolucionario Institucional (PRI), un miembro de otro partido alcanzará hoy la presidencia del país. El elegido es Vicente Fox Quesada, jefe de filas del conservador Partido de Acción Nacional (PAN), vencedor en las elecciones celebradas el pasado dos de julio. El nuevo presidente ha prometido desmontar la estructura clientelista tejida por el PRI en sus siete décadas de gobierno. Para lograrlo, deberá vencer a una economía frágil y, sobre todo, a un congreso en el que su partido, el PAN, está en minoría.

30 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

Mario Vargas Llosa definió en una ocasión el régimen mexicano como «la más perfecta dictadura del mundo». El escritor peruano hacía referencia al entramado de corrupción y clientelismo que ha permitido al PRI mantenerse en el poder de manera ininterrumpida desde 1929 sin necesidad de recurrir a la violencia y manteniendo la apariencia de una democracia formal. El pasado mes de julio, el electorado mexicano decidió dar un giro a la historia al conceder la victoria en las elecciones presidenciales a Vicente Fox, un político populista procedente de la empresa privada y que gobernaba desde 1995 el estado de Guanajuato. Retos difíciles Además de renovar las instituciones y de acabar con la corrupción generalizada, el nuevo presidente deberá responder a las enormes expectativas despertadas por su elección. Su objetivo fundamental será que el crecimiento de la economía mexicana repercuta en el conjunto de la sociedad y no sólo en las elites potentadas. Pero, además, deberá combatir al crimen organizado y al narcotráfico y buscar una solución para el conflicto zapatista en el estado sureño de Chiapas. Fox no lo tendrá fácil porque no dispone de mayoría en el Parlamento, y está condenado a consensuar hasta la última de sus decisiones con la oposición. Una prueba de fuego para el estilo dialogante que ha anunciado el nuevo presidente.