Doscientos muertos al estallar un camión cisterna en Nigeria

EFE LAGOS

INTERNACIONAL

El vehículo, que transportaba gasolina, chocó con una decena de automóviles Al menos doscientas personas murieron al estallar un camión cisterna que transportaba gasolina y que chocó con varios automóviles en un accidente ocurrido el pasado sábado en el sudoeste de Nigeria, según informaron ayer portavoces policiales. El accidente afectó a más de una decena de vehículos, muchos de los cuales quedaron totalmente destruidos por las llamas, que se propagaron con gran rapidez hasta crear lo que testigos presenciales definieron como una «enorme bola de fuego». La mayoría de las víctimas murieron calcinadas, lo que dificulta su identificación.

06 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

El accidente ocurrió en la carretera que une las localidades de Ife e Ibadan, una de las más transitadas de la región. El transporte impactó con el resto de los vehículos después de que su conductor perdiera el control del camión. Varias personas sobrevivieron a la catástrofe y sufrieron quemaduras de diversa consideración, aunque no se ha precisado el número de heridos. Los equipos de rescate han recuperado un centenar de cadáveres aunque las tareas se han visto dificultadas debido a que es muy difícil extraer los cuerpos del amasijo de hierros retorcidos. Acusaciones Los periódicos locales responsabilizan del accidente al personal policial, causante de un embotellamiento del tránsito que condujo a la colisión múltiple. Según el diario Comet, que cita a estudiantes de una universidad cercana, los policías detenían a los automóviles para demandar dinero a sus conductores a cambio de no aplicarles una multa por supuestas infracciones del código de tráfico o deficiencia de sus vehículos. La larga fila de coches a la salida de una pronunciada curva en la carretera sólo fue advertida por el conductor del camión cisterna cuando era demasiado tarde para frenar, afirman las fuentes, que acusaron a los agentes de «causantes de la tragedia». Falta de paciencia La policía ha rechazado las acusaciones de que sus efectivos recolectaban sobornos y afirma incluso que ninguno de ellos se encontraba de guardia en la zona en el momento del siniestro. Según la policía, el accidente se debió «exclusivamente» a que la calle es muy angosta en ese sector y los conductores, a los que acusaron de «falta de paciencia», trataban de pasar a quienes los precedían sin tomar los márgenes de seguridad necesarios. Nigeria, que con 120 millones de habitantes es el país más poblado de África, posee una de las peores cifras del continente en materia de accidentes de tráfico debido al mal estado de las vías, las infracciones de los conductores y el alto número de vehículos con desperfectos mecánicos.