La cumbre Asia-UE pone fin al aislamiento de Corea del Norte

EFE SEÚL

INTERNACIONAL

Reservas de Francia y Japón al restablecimiento de relaciones con Pyongyang La III cumbre ASEM, que reunió en Seúl a los dirigentes de 25 países asiáticos y de la Unión Europea, finalizó con la ruptura del aislamiento al que, hasta ahora, estaba sometido el régimen de Corea del Norte. Un grupo de once países, entre ellos España, han anunciado el próximo establecimiento de relaciones diplomáticas con Pyongyang, decisión a la que se oponen Francia y Japón.

21 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El presidente surcoreano, Kim Dae Jung, flamante premio Nobel de la Paz, recibió el respaldo de los asistentes por sus esfuerzos de reconciliación con el régimen de Pyongyang. Los líderes presentes en Seúl aprobaron una solemne declaración de apoyo al proceso de acercamiento entre las dos Coreas por su aportación al mantenimiento de la paz y la seguridad en esa región asiática. La decisión de España, Alemania y el Reino Unido de establecer relaciones diplomáticas con Pyongyang, se ha topado con la oposición del presidente de turno de la UE, el francés Jacques Chirac, lo que evidencia la división en el seno de la UE acerca de la conveniencia de dar ese paso. Chirac reiteró su oposición a establecer relaciones diplomáticas con Pyongyang a falta de «gestos» del régimen de Kim Jong Il que prueben su respeto por los derechos humanos y su renuncia al uso de armas de destrucción masiva. Japón reaccionó con tibieza al entusiasmo manifestado por los europeos. El ministro de Asuntos Exteriores nipón, Yoshiro Mori, indicó que su país necesita tiempo para adoptar decisiones similares. Mori pidió comprensión hacia Tokio, «que tiene una posición diferente a la de EE UU o a la de los europeos», en alusión, por ejemplo, a las indemnizaciones que exige Pyongyang por los daños causados al país durante el régimen colonial nipón del período 1910-1945. La cumbre se cierra en vísperas del viaje que hará la próxima semana a Pyongyang la secretaria norteamericana de Estado, Madeleine Albright, cuya visita podría allanar el camino para la llegada del presidente de EE UU, Bill Clinton, a esa capital antes de abandonar la Casa Blanca.