La UE discrepa sobre las relaciones con Corea del Norte en la cumbre de ASEM

JAVIER A. MARTÍNEZ. Efe SEÚL

INTERNACIONAL

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España, Alemania y Reino Unido establecerán vínculos diplomáticos, pero Francia se mostró en contra La Unión Europea protagonizó ayer en la III Cumbre Asia-Europa (ASEM) una evidente falta de acuerdo sobre la oportunidad de reanudar relaciones con Corea del Norte, el mismo día en que ese foro apoyó el proceso de pacificación en la península coreana. Mientras los gobiernos de Alemania, Reino Unido y España se mostraron dispuestos a reanudar relaciones diplomáticas con ese país, Francia, que preside la UE, se negó a aceptar esa posibilidad y pidió a Pyongyang gestos que justifiquen ese paso.

20 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

En rueda de prensa, el presidente del Gobierno español, José María Aznar, declaró que «estamos en condiciones de proceder con carácter inmediato a establecer relaciones diplomáticas con Corea del Norte». Añadió que respeta «las demás opiniones», pero cree que la normalización diplomática con Pyongyang es una decisión «positiva e inteligente». En la apertura de la ASEM se había extendido casi la convicción de una próxima reanudación de vínculos diplomáticos con el régimen comunista norcoreano. Sin embargo, el presidente Chirac se negó rotundamente a aceptar esa posibilidad al recordar que ese país hay «sin duda una dictadura» y exigió que Kim Jong il, su líder, tenga un «gesto» que justifique la reanudación de lazos. Quejas de Prodi El presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, se quejó antes que Chirac de la iniciativa de británicos y alemanes, en víspera de la cumbre, de terminar con el aislamiento norcoreano, que recibió ayer el apoyo de España. «Ahora es más difícil», se lamentó Prodi sobre la adopción de una posición común de la Unión después de conocer el desmarque germano-británico, que aproximaron posiciones a los otros cinco países de la UE que tienen vínculos con Corea del Norte (Austria, Dinamarca, Suecia, Finlandia y Portugal). Del otro lado de la mesa de esta cumbre, Japón no manifestó demasiado entusiasmo por descongelar las relaciones con el régimen norcoreano. Los 25 Estados del foro ASEM aprobaron por la mañana una declaración de apoyo al proceso de acercamiento entre el norte y el sur de la península coreana. Fue imposible, no obstante, hacer digerible para China una propuesta de declaración más exigente sobre el control de la amenaza nuclear entre las dos Coreas. La manifiesta división europea se produce poco antes de la llegada a Pyongyang de la secretaria norteamericano de Estado, Madeleine Albright, que negociará una posible visita de Bill Clinton.