Las críticas tienen lugar entre denuncias de fraude y de uso de fondos públicos a favor del candidato del PRI Algunos jerarcas de la Iglesia Católica mexicana han advertido de que el proceso electoral que vive el país es «ilegítimo e inmoral», según fuentes de la Comisión Episcopal de Pastoral Social (CEPS). Las elecciones del 2 de julio se han visto empañadas en los últimos días por denuncias de fraude, compra de votos y uso de recursos públicos para apoyar la campaña del candidato oficialista Francisco Labastida. Las autoridades, sin embargo, reiteran que estos comicios serán los más limpios y transparentes de la historia.
22 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.La CEPS explicó que tras una reunión celebrada la semana pasada entre miembros de la Iglesia, autoridades electorales y organismos civiles, se concluyó que existen «signos graves de que el proceso electoral, aunque en algunos aspectos pueda ser legal, es ilegítimo e inmoral por las condiciones en que se está desarrollando». Sin embargo, un portavoz puntualizó que éste no es un pronunciamiento oficial de la Iglesia, sino sólo de las personas presentes en la reunión. Según el documento divulgado con las conclusiones de la reunión, el actual proceso electoral presenta «una competencia entre distintos partidos políticos frente a un partido de Estado y a un Estado que actúa como partido, mediante el uso de recursos e instituciones para la coacción, inducción y compra de votos». La Iglesia ha adquirido un mayor protagonismo en el actual proceso electoral a raíz de las declaraciones que hizo el obispo emérito de Papantla, Genaro Alamilla, quien supuestamente pidió a sus seguidores que no votaran por el PRI, en el poder desde 1929. Ayer el obispo pidió ayer «excusas» al Gobierno y aclaró que simplemente respondió a una pregunta de un periodista.