Los ejércitos etíope y eritreo libran su más feroz batalla

AFEWORK WOLDE GABER. Efe ADDIS ABEBA

INTERNACIONAL

Asmara celebra su independencia con parte de sus tropas en retirada Los ejércitos de Etiopía y Eritrea libran una gran batalla por el control de la zona fronteriza central de Zalambesa que podría convertirse en la más sangrienta de la guerra que mantienen desde hace dos años. La masiva concentración de tropas en la disputada zona hace temer que el número de víctimas sea muy elevado. Con su Ejército en retirada acosado por las tropas etíopes que controlan ya extensas zonas del oeste de su territorio, Eritrea conmemoró ayer el día de la independencia que, paradójicamente, le fue concedida en 1993 por Adis Abeba.

25 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Los combates en Zalambesa son de fuerte intensidad, ya que ambos países utilizan artillería pesada, morteros, ametralladoras y hasta aviación, además de las decenas de miles de soldados apostados en las trincheras. La portavoz del Gobierno etíope, Selome Taddesse, aseguró el martes que sus tropas «destruyeron varias trincheras eritreas y capturaron estratégicas e importantes posiciones». Sin embargo, el portavoz eritreo, Yeman Ghebremeskel, negó ayer tales afirmaciones y apuntó que tres aviones etíopes fueron derribados. Zalambesa es el principal objetivo de Adis Abeba, que intenta recuperar ese territorio arrebatado por Eritrea tras el estallido de la guerra en 1998. El presidente eritreo, Isaías Afeworki, reconoció en un discurso, el martes por la noche, víspera de los actos de conmemoración de la independencia, que su Ejército atraviesa «dificultades», pero consideró que eso forma parte de «los altos y bajos» de una guerra. Afeworki aprovechó para hacer un llamamiento a la comunidad internacional para que condene a Etiopía por haber invadido zonas de su país que no forman parte de los territorios en disputa, y pidió ayuda para atender a los cientos de miles de desplazados.