El entrenador del Celta dice haberse «equivocado en todo» en la segunda mitad frente al Alavés
23 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El entrenador del Celta, Claudio Giráldez, no encuentra explicación para lo que le ocurrió a su equipo frente al Alavés para dejar escapar una renta de tres goles en casa y acabar perdiendo el partido, aunque sí aludió a varios factores que pudieron llevar al peor desenlace posible para el marcador del choque. «Si encontrase una explicación coherente, lo hubiéramos intentado cambiar antes. Es fútbol, si bajas un 1 %, cualquier equipo de pasa por encima. Nos pegamos un tiro en el pie. Cuando te gustas y te confundes, pasa esto», lamentaba el porriñés.
Entre las causas están que a causa de las importantes bajas en defensa de Carl Starfelt y Marcos Alonso, les faltó «madurez y experiencia». El técnico califica la primera mitad de la contienda de «soberbia» salvo los minutos iniciales y los últimos, que fue en los que el conjunto visitante puso la primera piedra para su remontada con el 3-1. Giráldez, que hablaba en la previa de aprovechar la inercia del triunfo europeo de Lyon constata que no lo hicieron en el propio partido tras verse 2-0. «No hemos aprovechado la ola. Soy el máximo responsable. Me he equivocado en todo lo que he hecho en la segunda parte».
Tampoco les ayudaron los problemas físicos de Ionut Andrei Radu, que aunque acabó el partido, estaba tocado y dudaron hasta el último momento de si podría aguantar hasta el pitido final. «Lo de Radu es el gemelo, tuvo un golpe y sintió un pinchazo, quiso seguir, decía que podía continuar, pero la sensación no era buena. Hemos tenido muchas dudas: hemos dudado de despejes, de pases, hasta del nombre de cada uno», ironizaba el preparador. En ese sentido, también ponía el foco en que hubo futbolistas que jugaban «por primera vez en la posición» en que lo hicieron, y que muchos tampoco se habían visto en este tipo de situaciones. «No hemos equivocado permanentemente en dar de comer al rival en aquello en lo que son buenos, en el juego directo», analiza.
Confía en que el parón les vaya a venir bien, pese a irse a él con una derrota que llega de esta manera tan dura. «El equipo necesita descansar, volver con más fuerza. Hemos tenido dos caras opuestas en estos dos partidos, miedo a reventar los partidos, a ganarlos, a estar más arriba de lo que estamos. Nos vale de reflexión para todas las veces que echamos las campanas al vuelo y decimos que etamos salvados, y después de escuchar en la previa preguntas sobre Champions», ahondaba.
Giráldez detectó en los suyos en la segunda parte «un exceso de personalidad ofensiva y un miedo defensivo». «Hemos estado desajustados en defensa, es previsible con tantos cambios en el once, por eso no queríamos estar en bloque bajo», admitía. Considera que el conjunto rival hizo «lo mismo con otros jugadores» en la segunda mitad, por lo que no achaca lo que les ocurrió a cuestiones tácticas.
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A la hora de asumir su «200 % de culpa» comentaba que sus errores podían estar «en la charla al descanso, por no haber parado el partido, la elección de los cambios, que evidentemente cambiaría a los once en ese momento». «No hemos interpretado bien lo que requería o lo que preveíamos que podía pasar en el inicio de la segunda parte y han aparecido las dudas», indicaba sin escatimar en autocrítica. «Los partidos cambian en un segundo de estar cómodo a no», añadía.
No se quiso detener mucho en el tanto anulado a Javi Rodríguez dado el escenario del partido, pero sí comentó cómo lo había vivido: «Pensé que el VAR le había corregido y es al revés, él no da gol y el VAR no lo corrige. Pero creo que no tiene sentido hablar de eso con todo lo que hemos hecho mal». También quiso emplazar a pasar página y centrarse en lo que está por venir: «A pensar en los nueve partidos que quedan, en que vamos a terminar la jornada sextos y lo firmaríamos todos. Tenemos muchas cosas muy buenas y mantener el nivel en los dos meses de competición que quedan», afirma.