Una defensa del Celta retratada

LA VOZ VIGO

GRADA DE RÍO

Carlos Domínguez tuvo un día negro que pudo quedar amortiguado por el lance final.
Carlos Domínguez tuvo un día negro que pudo quedar amortiguado por el lance final. M.MORALEJO

El equipo vigués echa de menos a Starfelt y Marcos el día que coincidieron Aidoo y Carlos en el centro de la zaga sin un muro de contención delante

23 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El que le enfrentó al Alavés era para el Celta un partido para reivindicarse, en especial en la zona de atrás, pero el único que cumplió fue el titular: Javi Rodríguez. Joseph Aidoo y Carlos Domínguez quedaron retratados en la remontada del Alavés y, en este caso, la brecha con respecto a Carl Starfelt y Marcos Alonso, tocados, es más que evidente. Sin Matías Vecino ni Miguel Román, tampoco funcionó el pasillo de contención del doble pivote y con fútbol directo, los babazorros se pusieron las botas.

Porque el Alavés, un equipo que lucha por la permanencia, fue capaz de tirar en 16 ocasiones a puerta en Balaídos, de las que siete fueron entre palos y cuatro acabaron en la red. Aidoo aguantó la primera mitad con Lucas Boyé, pero en la segunda cedió por completo ante Ibrahim, que le ganó la partida tanto en el juego de espaldas como jugando de frente. Carlos Domínguez nunca estuvo cómodo en el partido, pero el claro fallo del segundo gol, en el que no achica un balón fácil, le dejó tocado para el resto de la contienda. Los dos estuvieron demasiados blandos y Toni Martínez se marchó a hombros de Balaídos.

Llama poderosamente la atención el mal partido de Aidoo, que con sus buenas actuaciones desde el primer encuentro del año ante el Valencia, había ganado crédito y se había convertido en el cuarto central, por detrás de los tres titulares. Además, tenía el comodín de que el Celta siempre ganaba cuando entraba en escena, hasta el día de ayer.

Carlos Domínguez jugó ayer su octavo partido de la temporada en liga. Su anterior presencia había sido en Girona y todas las previas habían sido en la primera vuelta, en concreto en el año 2025. Por su característica de central zurdo, parecía que le había ganado la partida a Manu Fernández y Yoel López, pero la contienda ante el Alavés le deja tocado para la recta final de la temporada.

La preocupación por el centro de la defensa se extiende a la sala de máquinas, especialmente, en el apartado de la contención. El Celta echó de menos ayer a jugadores como Matías Vecino o Miguel Román, incluso a Ilaix Moriba, que le dan un punto de seguridad del que este domingo adoleció el equipo. Los vigueses quisieron defenderse con balón, pero ganar la posesión no les valió de nada.