El Celta regala un triunfo que valía oro (3-4)

GRADA DE RÍO

Mingueza luchando el balón con Pablo Ibáñez
Mingueza luchando el balón con Pablo Ibáñez M.Moralejo

Los vigueses, que podían asaltar la quinta plaza, se fueron del partido con un 3-0 a los 36 minutos y el Alavés aprovechó un carrusel de errores defensivos para remontar en Balaídos

22 mar 2026 . Actualizado a las 18:57 h.

Un tiro en el pie. En toda regla. El día que el Celta podía certificar la permanencia y tomar distancia con todos sus perseguidores, terminó regalando un triunfo que tenía en el bolsillo. Porque el conjunto vigués se las prometía muy felices con el 3-0 a los 36 minutos de partido, con dos goles de Ferran Jutglà y una asistencia del catalán para Hugo Álvarez. Pero los vigueses cometieron el pecado capital de ver el partido ganado con una hora por delante, bajaron los brazos, se relajaron y su defensa de circunstancias quedó retratada en grado superlativo. La retaguardia coleccionó un carrusel de facilidades para el rival y el Alavés, con muy poco, fue capaz de marcar cuatro goles, darle la vuelta al marcador y llevarse el triunfo de un Balaídos que esta temporada es un chollo en la liga para los rivales. El partido deja señalados especialmente a Joseph Aidoo y Carlos Domínguez, que tuvieron una tarde aciaga, pero, en general, nadie se salva del desastre.

Nueve cambios hizo Claudio Giráldez con respecto al jueves. Ionut Andrei Radu y Javi Rodríguez fueron los únicos supervivientes del once de Lyon y, ante la falta de efectivos en la sala de máquinas, el de O Porriño colocó a Óscar Mingueza al lado de Hugo Sotelo, dejando los carriles para Jones El-Abdellaoui, en la derecha, y Álvaro Núñez, en la izquierda. Arriba, hizo coincidir a Jutglà con Borja Iglesias y el catalán fue el absoluto personaje del primer tiempo: marcó dos goles y le dio la asistencia del otro a Hugo Álvarez. Porque, partiendo del flanco derecho, Ferran fue indetectable para un Alavés que quería presionar alto y dejaba una autopista por detrás.

En un partido controlado y sin mucho ritmo, Javi Rodríguez sacó a pasear su alma de atacante para darle una asistencia milimétrica a Jutglà que el catalán convirtió en gol con un tiro cruzado para abrir el marcador. El Alavés no reaccionó y, ocho minutos después, en la siguiente llegada celeste (ayer de rojo y blanco, los colores de Vigo), Hugo Álvarez hizo el segundo con un tiro cruzado, pero antes, en el inicio de la jugada, Ferran se marcó una diagonal de época con asistencia medida incluida.

Y en pleno éxtasis goleador, llegó el 3-0 poco después de la media hora. En este caso, fue una jugada personal del 9 celeste. Con velocidad, con cambios de ritmo y con regates se plantó en la frontal del área, dejando atrás a cuanto rival le salió al paso y con un tiro cruzado batió a Sivera. La fiesta viguesa se vio recortada en la prolongación del primer tiempo con un gol de Toni Martínez. En esa recta final, los célticos bajaron un punto la intensidad, Álvaro Núñez no cerró bien la banda izquierda y el delantero marcó a placer en el área pequeña después de que Aidoo perdiese la marca. Fue la primera de las pifias de un centro de la defensa de traca.

El 3-1 debería haber ejercido de despertador para un Celta que ya se veía ganador, pero fue todo lo contrario. Volvió del vestuario como si entrara en una pasarela, a gustarse, y lo único que hizo fue cavar su propio tumba con semejantes regalos. Porque Quique Sánchez Flores hizo cuatro cambios en el descanso, pero sin modificar el plan de partido (solo ajustó la marca sobre Jutglá) y pese al marcador, siguió poblando el campo de centrocampistas. Pero en su apuesta se encontró con una zaga rival de mantequilla y un Celta desaparecido en lo defensivo.

Todo se comenzó a complicar con el 3-2, que nació en un doble fallo de Carlos Domínguez. Marcó Ángel Martínez y, para entonces, ya estaba claro que no era el día de la salida de balón. El conjunto visitante robaba con la mera presencia de sus puntas.

Claudio intentó frenar la sangría con la entrada en el campo de Fer López y Sergio Carreira y el partido pudo haber cambiado de tendencia si el árbitro llega a dar por válido el 4-2 de Javi Rodríguez, pero el colegiado pitó una falta anterior (más que dudosa) y el VAR le dio la razón. El central canterano recogió el balón en la frontal, salió ganador del duelo con el rival y cuando pisó el área, ajustó el balón al palo contrario. En apariencia, no hay falta por ningún lado, pero el coleagiado Miguel Sesma Espinosa la pitó.

Sin el colchón de ese gol que elevaría a dos la ventaja y con el portero Radu tocado, se daba la tormenta perfecta para la debacle, y la remontada llegó en forma de bofetada superlativa. En dos contras que nadie acertó a cortar. Primero, empató Toni Martínez con un tiro ajustado desde la frontal después de llegar sin ninguna oposición tras un balón en largo.

El 3-3 era un pésimo resultado tras cómo había transcurrido el partido, pero cuatro minutos después, todavía empeoró con otra salida en largo del rival que aprovechó Rebbach para hacer un par de quiebros, sentar a Javi Rueda y Javi Rodríguez y marcar de tiro cruzado. A lo Maradona, pero con la derecha. Quedaban 12 minutos, más los 9 de alargue, pero el Celta solo fue capaz de crear un par de ocasiones: en la primera, Pablo Durán no pudo aprovechar un pase al espacio y Sivera despejó saliendo del área, y en la segunda, más clara, el portero sacó un mano milagrosa tras un cabezazo de Carlos Domínguez en el área pequeña. Un palo descomunal a las puertas del parón y una lección para el futuro.

Ficha técnica

Celta - 3: Radu; Javi Rodríguez, Aidoo (Aspas, min 82), Carlos Domínguez; Álvaro Núñez (Carreira, min 54), Hugo Sotelo, Mingueza (Fer López, min 54), Hugo Álvarez; Jones (Javi Rueda, min 69), Jutglà y Borja Iglesias (Durán, min 69).

 Alavés - 4: Sivera; Jonny Otto, Tenaglia, Pacheco (Guridi, min 46), Parada; Ángel Pérez, Blanco, Ibáñez (Rebbach, min 46), Aleñá (Denis Suárez, min 46); Toni Martínez (Koski, min 94) y Lucas Boyé (Ibrahim Diabate, min 46).

Goles: 1-0, min 18: Jutglà; 2-0, min 26: Hugo Álvarez; 3-0, min 36: Jutglà; 3-1, min 45: Toni Martínez; 3-2, min 50: Ángel Pérez; 3-3, min 74: Toni Martínez; 3-4, min 78: Rebbach.

Árbitro: Sesma Espinosa (comité riojano). Mostró tarjeta amarilla a Javi Rodríguez, Fer López por parte del Celta, y a Pacheco y Denis Suárez por parte del Alavés.

Incidencias: Estadio de Balaídos ante 20.260 espectadores.